domingo, 11 de diciembre de 2011

TIERRAS DE PENUMBRA

"La mejor película de Attenborough. Una buena muestra de que se puede hacer buen cine con enfermedades terminales sin necesidas de crear un culebrón" (Javier Ocaña: Cinemanía) 





Esta es, si no una de las mejores películas románticas, está entre las diez mejores de la historia. En mi opinión. Es una película que siendo un biopic, porque aborda la vida de C.S.Lewis, escritor de numerosa literatura, entre ella, la conocida saga de Narnia. Seguramente, aquellos que seáis seguidores de la saga os encante ver esta película.
Sin embargo, más allá de la fantasía de su obra, la vida del escritor, fue bastante atormentada y dedicada en la mayor parte de su duración , a la escritura y a la vida académica.
Richard Attenborough, demuestra que se puede hacer una película romántica sin caer en la sensiblería ñoña o el final imposible soñado por cualquier doncella. El director habla de cómo a una persona autosuficiente, acomodada, segura de sí mismo, el contacto con una persona le trastoca la percepción que había tenido del mundo, de sus amistades y su entorno.
La adaptación cinematográfica procede de una serie de reflexiones que C.S.Lewis había publicado bajo un pseudónimo a fin de no descubrir su identidad. Este conjunto de reflexiones versaban sobre la muerte de su esposa y la impresión que había causado en él. A este conjuno de reflexiones, las tituló “Una pena en observación”, además todo se completó con otro escrito de Douglas Gresham, hijo de la propia esposa de Lewis, Helen Joy Gresham.



Lo que relatan los escritos, por tanto el tema principal de la película, es el dolor que sintió Lewis con el cáncer de huesos de su esposa y su posterior fallecimiento.
Es de estas películas que te remueven las entrañas, de las que viéndolas no puedes quedar impasible ante la vida, es como un golpe directo en el estómago. Esta cinta es lo que llamo yo una lección de vida y amor a lo bestia.
Lewis, es un personaje que vive una vida placentera, pues vive engañado sobre las emociones humanas. Él ofrece conferencias acerca del dolor a todo aquel que lo quiera escuchar, pero en realidad, se ha apartado siempre del dolor.
La gente lo idolatra porque es un genio, pero Lewis crea una coraza que lo hace vivir en una burbuja que lo aliena de los demás. Para mí, vive en lo que entiendo que es un mundo teórico.
En este sentido, los diálogos son excepcionales, el guión está al servicio de las emociones, y contiene un humor muy fino y corrosivo que va penetrando las capas de coraza tras las que se pertrecha el protagonista.
Un claro ejemplo de este guión se encuentra en una de las frases que Lewis dice en una conferencia, “El sufrimiento es el cincel que usa Dios para perfeccionar al hombre”. No sabe hasta que punto se tendrá que arrepentir de esas palabras. Es verdad que el escritor, después de la muerte de su esposa pudo poner en orden su vida. A lo largo de su camino, fue haciendo experiencia de Dios y acabó por ser uno de los creyentes más convencidos.



Anthony Hopkins, como siempre o casi siempre, perfecto. No hay ninguna tacha en su interpretación. El actor dota al personaje, una calidad humana tremenda, a pesar de que en su comienzo no es capaz de mostrarse maduro. Se instaura en el YO. Es interesante ver como la composición del personaje va mostrando una evolución. Se ve como se va desmoronando la roca más fuerte hasta el viaje a los infiernos. Sólo esa humanidad es capaz de quitarlo a flote, pensando también en el hijo de Gresham.
Uno de los puntos acertados es el niño, la elección de actores infantiles es siempre muy complicada, sobre todo en este tipo de producciones que tratan de conmover el corazón. El niño está perfecto también, pues su ternura ayuda a Lewis a levantar el vuelo tras el dolor. Piensa que es el sacrificio de la persona amada le pide, vivir la vida sin mirar atrás, solo divisando el futuro. Quizás, una de las escenas más tiernas del cine y que nos llevará a hacer acopio de pañuelos, es la escena en las que están a solas Hopkins y el niño.
Debra Winger, la actriz que encarna el papel de Helen, dice una frase que a él le remueve el corazón, y es ”La felicidad de ahora es parte del dolor futuro”. Esto se lo dice poco antes de morir.
Debra es una actriz todoterreno que ha salido en títulos de mucho éxito, pero que el grueso de gente aún no ubica. Quizás, esta sea su actuación más salientable, porque sencillamente está in-cre-i-ble. No se me ocurre mejor partener para Hopkins. Para dar réplica al actor británico en esta película, hay que ser un actor de muchos quilates, porque Hopkins, aquí es un fenómeno de la naturaleza, es una actuación que roza la perfección, si no la supera. Su personaje es incisivo y mordaz, al mismo tiempo que no se rinde y afronta sus problemas con aplomo. Será para Lewis un huracán que le arrancará el corazón de piedra para ponerle un corazón de carne.
Recomiendo esta película encarecidamente, es una joya del séptimo arte que no os podéis perder. Además, os limpiará por dentro.


martes, 8 de noviembre de 2011

DESAYUNO CON DIAMANTES



En marzo posteé la el musical de West side story, porque entre otras cosas celebraba su cincuenta aniversario, y también con motivo de esta celebración me parece oportuno hablar de  Desayuno con diamantes, este año que se celebra también su cincuentenario.
Esta cinta, conviene discernir que es ya un mito de Hollywood, aunque para algunos tenga algunas carencias, se ha sabido mantener en el ideario colectivo del público durante muchísimos años.
Aunque el guión es bueno, da la ligera impresión de que no deja una gran impronta, es decir, no impacta. Los acontecimientos se van encadenando sin muchos altos y bajos hasta el final. Esto obedece a que la adaptación cinematográfica hecha de la novela de Truman Capote, se edulcora un poco respecto a la acidez del mismo Capote, que en esto era un maestro.
Juzgo por lo demás innecesario hablar de las deficiencias del guión, en cuanto a que se huele a una milla de distancia lo edulcorado del amor burgués, que sólo conectará existencialmente con aquellas personas que comulgan con esa idea de amor maniqueista.
Quiero que sepáis, que aunque yo he dicho esto, considero que es también uno de sus grandes atractivos, me refiero a que en aquella época dorada de Hollywood, donde imperaba el star system y las historias gozaban de un alto grado de maniqueo, esta película se convirtió en un icono de entender la vida, para un sector de la sociedad americana. Además es tan ideal, que muchas veces oculta la frustración del sueño americano. Por otro lado también queda ocultada la mordaz cruel visión de una vida que se va a la mierda, por la prostitución, aunque sea de alto standing y  Audrey Hepburn con su porte angelical nos lleve a una ñoña y cándida visión de la protagonista.


En esto infiero que es más que una película, en realidad es una estética. Creo que en estos términos definiría el porqué de una fábula que responde a una necesidad de vivir por encima de nuestras posibilidades, también lo considero un reflejo de la nueva sociedad que surgiría en nuestro tiempo.
Hablar de su puesta en escena es espectacular, en el sentido del estereotipo y convencionalismo de sus personajes que en algún caso se exageran y caricaturizan, dejadme pensar que apropósito, para conseguir ese tono onírico. Por poner un ejemplo, el millonario brasileño, que además es medio español y banderillero para más inri.
Todo esto me sirve para volver sobre mis pasos y redimir al guionista, porque en realidad los verdaderos fallos de guión no son tales, está contada deliberadamente de esta forma. Y Blake Edwards, un genio del cine de humor también lo ha dejado así, porque estoy seguro de que si intentase hacer una comedia pura, saldrían gags mejores.
No es que quiera jugar con vosotros, pero os hice dar esta vuelta para entender mi posicionamiento delante de la película.


Como prenda de lo imperecedero siempre quedará en nuestra memoria la genial banda sonora hecha para la ocasión por Henri Mancini, del que destaca el tema "Moon river", tema que se pretendió doblar debido a que las dotes para el canto de la protagonista, no eran las mejore. Gracias a Dios, y en esto coincido con todo el mundo, es que al final no la doblaron y ha dejado un sabor más íntimo. Además, conecta con lo humano.
Además de la obra en sí, se traiciona a Capote en la actriz protagonista, porque Capote era de la idea de que Marilyn Monroe fuese la protagonista. Además por aquel entonces era la idea que se vendía de Marilyn, el lujo.” Un diamante para otro diamante”. Pero cuando la Paramount preguntó por su situación a la Fox, propietaria de su contrato en exclusividad, esta dijo que Marilyn era innegociable. La verdad es que la actriz quería hacer el papel, pero su contrato le impedía por motivos de imagen hacer el papel de prostituta.
Quizás Norma, nombre real de Marilyn, lo haría de maravilla, de hecho, pensando en ella, se me ocurre, que la inocencia unida con la picardía es su personaje fuerte, donde ella muestra todo su potencial y sensualidad, pero por otra parte, también llego a la conclusión de que los estudios explotarían la parte más lujuriosa de la actriz, y el personaje adquiriría un cariz menos glamuroso, y todo aquello por lo que hoy es conocida la cinta se vendría abajo.
Quizás, ahora, con el tiempo, podemos contemplar más acertada la elección de Audrey Hepburn. Una actriz por aquel entonces muy conocida por otros papeles, pero que por concepción se anteponían a este personaje de prostituta. En cambio, con el tono que le concedió Blake Edwards, la fragilidad del personaje elevaría al personaje a la categoría de mito.


El trabajo de Audrey Hepburn en este sentido es sensacional, porque entre otras cosas, ni ella misma se veía con capacidad para interpretar algo tan diferente de sus roles habituales en el cine. Además ella alegaba no tener mucha experiencia de haber alternado con el sexo masculino.
Ella llega a decir lo siguiente:

"No me parecía en nada a ella, pero sentía que podía ser Holly. Sabía que el personaje supondría un desafío y deseaba hacerlo. Siempre me pregunto si puse mucho en ese papel, tal vez debería haber sido un poco mas terrible. Pero en aquella época en que acababa de ser madre primeriza, eso era todo lo insensata que podía ser. Si hubiera sido una actriz del método....pero lo cierto es que no creía en el método, creía en un buen reparto. Y aún hoy no estoy completamente convencida de mi Holly.... es demasiado opuesta a mí.  El personaje creo que hubiera requerido a alguien extrovertido, yo soy introvertida".

Otra de los items a resaltar en Audrey, no es ella misma, si no el envoltorio con el que fue adornada su figura. Un lujo de los diseñadores de Givenchy, que fue elegido y continúa siendo el mejor vestido de la historia del cine, ahí es nada. Todos estos elementos ayudaron a configurar la idea del mito, un personje inundado de sofisticación, indeleble. Una imagen que no se volvería a repetir.
La película estuvo nominada para un total de cinco Oscars. Obtuvo los correspondientes a la mejor banda sonora para Henry Mancini y a la mejor canción. El oscar a la mejor actriz se lo llevó Sofía Loren ese años por "Dos mujeres", otro papelón en otro peliculón.
En resumen, para los amantes del cine, no es que Desayuno con diamantes sea una película impecable, pero se considera a este trabajo más que una película. Por eso quedará grabado siempre en nuestras mentes y corazones.

domingo, 23 de octubre de 2011

EL CAMINO A CASA



"Conmovedora historia de amor (...) sin énfasis, ni cursilería, ni efectismo, ni trampas. Con la grandiosa naturalidad, sencillez, poder de comunicación e intensidad que caracteriza al lirismo auténtico, al retrato del amor y la pasión sin disfraces ni coartadas" (Carlos Boyero: Diario El Mundo) 

"Espléndida, sencilla y encantadora" (E. Rodríguez Marchante: Cinemanía)
 


"Pocas películas son capaces de emocionar al espectador con tanta delicadeza como éste film. Pocas películas son capaces de quedarse en el recuerdo de las personas de forma que nunca seran olvidadas por quienes las vean. Jamás vi tanto sentimiento en un drama. Considero que es imposible ver esta obra de arte sin derramar una sola lágrima. La película más bella que he visto en toda mi vida. Una obra de arte." (Shiroishi: filmaffinity)


Zhang Yimou, es quizás uno de los grandes directores orientales que hay hoy en día. Es el director de títulos como "El sorgo rojo" o"La linterna roja".
El camino a casa es poesía en movimiento, es una película que nos transporta a una orgía visual, como ya nos tiene acostumbrados el realizador oriental, pero es que además, en contraposición de los trabajos de los últimos tiempos, en los que la profusión y los medios inundan la pantalla, en esta película se oberva la sencillez, la pulcritud, y no menos importante, el saber que te están contando algo real y verdadero.
La película tiene un sello lírico, extraordinario. Pero para más inri, lo consigue sin ningún tipo de artificio, contando una historia de amor sencilla y conmovedora, que se relata en muchas ocasiones sólo con mirada, gestos cómplices, sonrrisas y poco más.
Sin duda, para esto ayuda tener una formación fotográfica amplia, sobre todo en el color y su temperatura. Porque uno de los toques distintivos de Yimou, es la temperatura de color. Muchas veces, consigue dominante de manera intencionada, pero que prestan una belleza a la imagen sin igual, por su viveza, componen cuadros, construyen ambientes, etc...


Por ejemplo, en otras películas crea ambientes para determinadas situaciones, como por ejemplo el sorgo, y el rojo sangre, para representar la masacre que estaba haciendo en el pueblo chino, los nipones. Pero en este caso, el ambiente lo recubre todo, es algo extraordinario, además hace lo que a mí me resulta fascinante e hipnótico a la vez. Produce sensaciones con la forma elíptica de la película, es decir, cambia los flashbacks a su antojo contraviniendo todas las reglas formales de lo que se había hecho hasta entonces.
Los que ya habéis visto la película me entenderéis y los que no la vieron, descubrirán que el tiempo presente, está rodada en un tono más apagado, mientras que el pasado está rodada en un color muy vivo y colorido, capaz de poner los sentimientos a flor de piel. Este es un movimiento extraño si tenemos en cuenta que lo normal y formal, dice que tendría que representarse el pasado más lúgubre que el tiempo presente.
Esta gran película, relata la historia de amor entre una joven del ambiente rural chino, con un profesor que llega a su pueblo para dar clases en una escuela infantil. El proviene de la gran ciudad, de otro ambiente, pero queda cautivado por la sencillez del lugar y se prenda de la protagonista.
En sí, la historia habla de dos Chinas, diferenciadas, contrapuestas, el progreso frente al tradicionalismo más ferreo... y con una revolución(Me refiero a la revolución cultural china) de por medio, que se deja intuir en las continuas idas y venidas del protagonista y los pocos amigos que tenía en el pueblo, claro está, por divergencias ideológicas y políticas.
Puede parecer que soy un spoiler, al proporcionar este tipo de información, pero os pido que me hagáis caso y os fiéis, diga lo que os diga, esta película es la pera, porque lo que verdaderamente importa, no es lo que sucede, si no que lo que realmente engancha es como sucede.


Debéis de verlo con vuestros ojos, pues muchas de las escenas nos cautivan como nos puede cautivar la poesía o un ritual. Por ejemplo, esta escena, en la que ella lo espera en la entrada de su casa, sin decir palabra, y es la primera vez que va a mantener una conversación con él, antes sólo lo deseaba en secreto, fijáos en esa cara, esa entrega, esa disposición.
Por lo que podréis estar adivinando, esto promete, pues una cinta de estas características debe de ser interesantísima.
También es cierto, y en esto os tengo que poner en aviso, a los que no la habéis visto, para que la disfrutéis en todo su contexto, que la primera parte, los primeros minutos, son un poco fríos, cuesta un poco meterse. Por eso os pido que os metáis a fondo desde el principio, al cuarto de hora ya estáis enganchados.
Está todo basado en la experiencia del amor, de la historia de un hijo que regresa a su pueblo para acompañar y ayudar a su madre, después de la muerte de su padre. El hijo relata con amor filial, la historia de sus padres, en un flashback intenso, se onorgullece de su herencia, porque siente que sus padres se amaron verdaderamente. Habla de la gratuidad del amor, del sacrificio del amor. Además lo hace con una delicaceza y un finura envidiables, sutilmente nos va adentrando en ese mundo gestua, lleno de significados. En el silencio, en lo hondo del corazón es donde mora el verdadero amor.


Es muy arriesgada esta visión, sobre todo en la sociedad contemporánea, en lo que todo supone un producto, dónde lo espectacular ya ni siquiera nos sorprende, donde hemos perdido la capacidad de admirarnos de nuestro entorno.
Muchas voces y posturas, hablan de la contraposición de esta película a Titanic, yo también lo creo así. Este amor que aquí se presenta es fiel y generoso, no es fruto de la pasión pasajera o un calentón de juventud, porque si os fijáis bien, en mi humilde opinión, cada año que pasa, se quieren más.
Si se traza una línea itinerante, podemos apreciar, que desde le primer momento, cuando sienten que se quieren, se buscan con todo el alma, con todo el corazón. Dicho así parece un tanto cursi, pero es que se siente.
A partir de entonces todo el mundo pibota alrrededor del otro.
Luego se entretejen miradas, y los gestos de delicadeza y atención, preparandole las comidad, y la elaboración de la tela roja, que es un poco el totem de la película, y que tejerá también en su funeral. Hasta el último de sus días ella lo colma de atenciones.
Todos los días de su vida, indefectiblemente, del alba al ocaso, buscan esforzadamente, el amor del otro, sin esperar nada, solo confiando en que el amor que le profesan será suficiente pago.


¿Conocéis a alguien en vuestra vida que haga eso por vosotros?. Yo sí, pero es que también me siento afortunado, espero que encontréis eso que os haga felices.
Además, esta película posee varios elementos por los que se puede decir que es cine espiritual, a saber: Un amor sin parangón que se trunca y sus partes se alejan, la disposición al reencuentro, los sueños y el anelo continuo de la vuelta del maestro, todo esto nos habla de la tradicción judeocristiana en la historia de la salvación, que tiene su plenitud en el final de la película, cuando el hijo reconoce su herencia y honrra a su padre con su vida. Esa escena pone los pelos como escarpias.
Quizás la interpretación que más destaque, sea la de la actriz protagonista, Zhang Ziyi, actriz fetiche de Yimou. Desde entonces ha trabajado asiduamente con él. Cuando realizó esta interpretación, era muy jovencita, pero no lo parece por la hondura moral y espiritual del personaje. Destaca ella entre todos, porque se deja ver, la perspectiva de la narración del hijo se ve a través de sus ojos. Se puede notar su búsqueda del amado. Culturalmente, en China, aunque en el hombre se intuya el mismo sentimiento de búsqueda, no lo van a dejar tan claro, porque no está bien visto.
Aquí podemos ver a Zhang Ziyi en la actualidad.

Ahora Yimou, que se desembarazó un poco del mercado asiático y ha hecho cosas con presupuesto americano, respira más tranquilo, aunque considero, lo único que le aportó el capital es más espectacularida visual. Ojalá me equivoque, pero creo que será difícil que vuelva a realizar una cinta de tantos quilates.
No en vano, ganó el oso de plata en la Berlinale. Y con esto, también estoy disconforme. Yo que siempre ataco a los miembros de la academia americana, en esta ocasión, creo que los de la berlinale, tenían el día torcido, pero bueno, que se le va a hacer, esto es cuestión de gustos.
Yo calificaría esta película para todos los públicos, es decir, que tanto le emociona a un joven macarrilla como a un señor mayor que ya está de vuelta de todo. Eso sí, os recomiendo que tengáis unos pañuelos a mano.

HASTA QUE LLEGÓ SU HORA


Estaba destinada a convertirse en la piedra angular de una trilogía que narraría la historia de la violencia en Norteamérica a comienzos del siglo XX.
"El ritmo de la película pretendía crear la sensación de los últimos jadeos que da una persona justo antes de morir. Hasta que llegó su hora era de principio a fin, una danza de muerte. Todos los personajes del film, con la excepción de Claudia Cardinale, son conscientes del hecho de que no llegarán al final con vida"
Esta es la mejor muestra de cine que nos presenta Leone, junto a “Erase una vez América”. Creo que a Leone lo encasillaron muy pronto, sobre todos los puristas y patriotas del cine americano, porque venía a representar la desmitificación y la intoxicación del género western. Además es un género genuinamente americano, ellos sentaban las bases de lo que era un westen.


En cierto modo si dejamos los perjuicios a un lado, Sergio Leone reinventó el género de las películas de vaqueros. El viejo Oeste tenía hombre que luchaban con honor, incluso con cierta caballerosidad. Los malos eran los mafiosos de los pueblos o los scheriff corruptos, o los indios nativos que no eran concebidos en su inmensa mayoría como salvajes y “asaltacarretas”.
La trilogía de los dólares hecha con Eastwood es hasta cierto punto de vista paradógica, porque lanzó al estrellato a Eastwood y le confirió a Leone una aurea de director paródico del género. Pero nada más lejos de la realidad, porque Eastwood, luego de estar ese tiempo con Leone del que aprendió una barbaridad, se reveló como un excelente director de western. No hace falta ver más que el increíble éxito de sin perdón en 1992.



Por su parte Leone disiparía las dudas de todos con esta película, que és enorme, quizás uno de los westerns mejores que ha dado la historia del cine, de un tono elegiaco  descomunal, casi se puede palpar la tragedia griega, los personajes van confluyendo en un único destino que no podía ser otro que la muerte. El cóctel que prepara el director es dinamita pura, potencialmente volátil. Aúna codicia, rabia, ira, venganza, presunción, bondad… ¿Quién no querría ver este espectáculo?
Los famoso planos detalle, sobre todo del rostro y más en concreto de los ojos de los actores son muy útiles para retratar las intenciones de los protagonistas. El caso más claro es el de Henrry Fonda, que en principio Leone no quería contratar. Bueno o sí, es decir, lo quería contratar a toda costa, incluso Fonda rechazó el papel en un primer momento. Leone siguió insistiendo para contratarlo porque como os dije en algún post en el que hablaba de Fonda, (véase 12 HOMBRES SIN PIEDAD o LAS UVAS DE LA IRA publicados en este mismo blog), representaba el prototipo de hombre honrrado. El público al verle diría, ahí esta Henrry Fonda, el hombre más honrrado. Pero quería su participación para que hiciese el papel de uno de los peores villanos de la historia. Quería ese efecto perturbador, casi un shock y de paso mandarle un recadito a esos puristas del western que tanto habían hablado sobre él y el spaghetti western.



El problema emergió cuando Fonda aceptó seducido por poder hacer por fin un digno personaje de canalla con todas las letras. Cogió un avión y se presentó en los estudios de Cinecittà en Roma. La cara de Sergio Leone cambió en cuanto le vió presentarse, de repente, con todas esas canas, Fonda parecía demasiado viejo para interpretar el papel, sobre todo para una escena crucial en la que tenía que aparecer más joven. Donde ajusticiaban al familiar del personaje que interpreta Charles Bronson.
El caso es que mientras pensaba algo como una excusa o cualquier desgracia que pudiese alejar a Fonda de la producción lo envió a vestirse y maquillarse para las pruebas de cámara. La sorpresa fue cuando apareció ya caracterizado y vestido con ese modelo gris y esa suciedad en la cara, de repente infundía miedo sólo con la mirada. Leone pensaría, ¡coño, mira tu por dónde!. Para la escena donde salía más joven utilizarían un tinte para el pelo, porque el cutis estaba igual de sucio y con barba de tres días.


El problema principal era arreglar el personaje de Frank, núcleo por el que circula toda la trama. Aunque hay otro personaje más misterioso por detrás, un empresario ferroviario que contratará a Fonda para hacerse con unos terrenos. El caso es que la construcción del pesonaje de Morton, interpretado por Gabriele Ferzetti (Yo personalmente le llamo el señor Chu-Chú, por lo del tren) es una obra de ingeniería de guión, además muy medido, porque sus defectos físicos dejan a la historia libre de sus aparciones a nos ser deseo expreso del guionista y la historia. Si no habéis visto la película cuando la visionéis os daréis cuenta de que es muy particular e inteligente su incursión en la película.



Como también lo es el personaje de Bronson, Armónica, que además de ser una suerte de narrador, porque la venganza que recorre por toda la película tiene más presencia por sus venas. Pero su forma de actuar es totalmente paradógica y anodina, con lo cual confunde más a la gente y guarda su halo de misticismo que se desvela en el clímax final.
Luego hay dos personajes que equilibran los polos opuestos que son Fonda y Bronson. Uno es el bandido Cheyenne, interpretado por Jason Robards y Jill, la viuda del propietario asesinado recientemente, interpretada por una bellísima Claudia Cardinale.
Cheyenne es un chivo espiatorio para Frank, alguien que necesita para sus planes, porque la verdad es que Cheyenne es un forajido pero con corazón, tiene principios y una cierta sensibilidad que lo llevará a conectar más con Jill. La elegancia de este actor británico es descomunal, su procendencia del teatro le da una solvencia y una presencia tremenda. Fijaos solamente en la entrada de su personaje en escena. Esa elegancia y ese desarrollo natural habla de un gran actor.
Y jill es el vértice del póker de cuatro ases de esta película, lo que no se sabe muy bien, es porque los encargados de la historia, que son tres pesos pesados como Bernardo Bertolucci, Darío Argento y el propio Leone pusieron ahí una única mujer entre tanto ganado masculino. Entendedme, quiero decir, que sí, ha tenido que adaptar su personalidad femenina, y volverse una mujer de armas tomar, una dama de hierro que caracterizan a todas las mujeres que en una época evidentemente machista alzaron su voz para sostener su dignidad. Pero aparentemente, después de la muerte del marido, no le queda mucho por lo que luchar, o almenos no se deja ver más su rol si no es con el pretexto de interaccionar con los otros tres protagonistas, en sus tramas y propósitos, nunca, hasta el final nos preguntamos por los propósitos de Jill, unicamente al final. Para mí es uno de los pocos puntos débiles de la película.


 Estos son todos los personajes, pero lo que poca gente sabe es la idea retorcida que albergaba Sergio Leone en esa mente oscura y genial. La verdad es que el con esta película quería matar simbolicamente el spaghetti western. Su idea era matar el símbolo, con lo que quería contratar a Clint Eastwood, Lee van cleef y Eli Wallach, si os dáis cuenta, son el trío de protagonistas de "El bueno, el feo y el malo" (Il buono, il brutto, il cattivo). Y en la escena inicial caen tres bandidos a manos de Armónica en la estación, esa escena que luego se incluyó, era unicamente para ese propósito, dar muerte al símbolo a los tres minutos de película. Por suerte o por fortuna, Clint Eastwood declinó la oferta, porque pensaba que de alguna manera era negarse a sí mismo. La negativa decepcionó un poco a Leone, porque el había buscado esta opción como una reivindicación como artísta, no director de oficio italiano que hace western violento y bastardo.



El director estaba presionado de alguna manera por la Paramount Pictures, que viendo lo ajustado del presupuesto con el que contaba para la trilogía de los dólares les llenaba las arcas a la productora. Aunque Leone tenía en mente ya otro proyecto que sería "Érase una vez América", que sería una historia de gungsters que narraba la historia violenta de los años 20 y 30. La Paramount picture quería explotar a la gallina de los huevos de oro y dijo que de gungsters nada, otra más del oeste y luego le financiarían la que tenía en mente. 
El duelo final quita el aliento, si quieres ver un clímax elegiaco, un duelo de pistolas como ningún otro, un uno contra uno sin paliativo ni paños calientes, con toda su carga dramática, esta es tu escena y esta tu película. No busques más. Toda la rabia, la sed de venganza, la codicia, se encuentran aquí, en los ojos y las gotas de sudor de los protagonistas frente a frente. No en vano, has esperado tres horas de reloj para llegar aquí, y aquí es donde tienes que vivir, es tu momento, que no te lo arrebate nadie.
Ennio Morricone ofrece la banda sonora de nuevo, pero esta vez su contribución es si cabe más compenetrada con el director. Todos los personajes principales tienen su propio tema (uno de ellos es en realidad un punto de la trama en sí mismo) Este tema se repite desde el principio hasta el final, es la muerte espectante, a cobrar su deuda, su sed de venganza se saciará tarde o temprano.


Usa en alguno de los temas guitarra eléctrica, que para el western de 1968, era un poco atípico, pero le quedó como anillo al dedo, sobre todo en la escena donde se asesina a la família entera. La cámara va rodeando a Fonda mientras se van sucediando las notas de esa melodía maléfica y de repente vemos la cara de Fonda.
En esto uno de sus secuaces dice:

-¿Qué hacemos con éste niño... Frank?
-Ya que has pronunciado mi nombre...


No se puede ser más cabrón, cuando aparece su personaje en escena, y la película sólo acaba de comenzar. Grande, grande. Para todos los amentes del westeren que aún no vieran, se la recomiendo encarecidamente. 

Para finalizar os dejo una batería de perlas. Y el clímax final en Youtube. A D V E R T E N C I A Quien no haya visto la película que se abstenga de ver este video porque lo mejor es verlo con la película para comprender en toda su carga dramatica, la belleza del final de Hasta que llegó su hora.

-Que Dios te tenga en su gloria McBain, aunque tenga que esforzarse para quitarle tu alma al diablo.

"En este trabajo, dos, somos demasiados".
"La gente se asusta fácilmente cuando está muriendose"

SPOILER

http://www.youtube.com/watch?v=6wkG28woS-4&feature=related



miércoles, 28 de septiembre de 2011

MISSING


Missing, en España, "Desaparecido", optó en la ceremonia de los Oscars de 1982 a cuatro estatuillas. Estaba también nominada a la de mejor película, pero al final fue galardonada con el premio de mejor guión adaptado. Es una historia de bajada a los infiernos, al fondo, a los suburbios del ser humano. Una película que muestra una luz de dignidad en un túnel oscuro, muy oscuro.
Quizás en estos tiempos de inoperancia política, o más bien operancia en favor de un interés partidista, totalmente desprovisto de decencia, y que además es síntoma de estupidéz humana y social. Vivimos aletargados, faltos de libertad, en la cultura del miedo y el oscurantismo político y social.
Mentiras, amaños, ocultamiento de datos... La verdad y el ciudadano no importan si todo lo demás sirve para saciar los intereses de unos pocos hombres sin escrúpulos.
Esta sociedad es la que muestra Costa Gavras en Missing. Un alegato contra el poder mal entendido. De unos hechos que nunca debieron suceder, y como sucedieron, no se nos podrían olvidar en la vida.


El cineasta griego, toma como punto de partida, la novela de Thomas Hauser, inspirada a su vez en hechos acaecidos realmente, durante el golpe de estado de Pinochet en Chile.
Curiosamente, el golpe de estado coincide con un once de septiembre, quizás un paralelismo un poco macabro a tenor de los acontecimientos futuros.
No cabe duda que nos encontramos ante un filme de corte político, de los que proliferaron en la época de los sesenta y sententa. El filme tiene un carácter marcadamente reivindicativo y comprometido con posturas izquierdistas.
Imaginaos el impacto de esta película, que supone la primera incursión del director en el cine americano, y asía de buenas a primeras, escoge un guión que  implicaría la participación encubierta de la CIA en el golpe de estado de Pinochet.
Si os fijáis, esto es una bofetada en toda regla al americano medio, que lo pone ante un choque cultural enorme. Jack Lemon, es un americano medio, que se enfrenta ante una realidad sórdida que no puede comprender, puesto que piensa que todo el mundo es norteamericano y que su sistema legal, sus valores, ideales y derechos son dignos de honrrar en el mundo entero. En este sentido, la interpretación de Lemon es magistral. No puede concebir que ciertas situaciones pasen en el mundo, y ve como su sistema de valores se va desmoronando y diluyendo, acabando por comprender el horror que estaba viviendo su nuera, que interpreta la actriz Sissy Spacek.


Los perjuicios iniciales, quedan aplastados, devastados, tras descubrir la brutal realidad de su situación.
Horman, el personaje que interpreta Lemon, tiene un cambio gradual impresionante, desde su arrogancia inicial, cuando pensaba que él sólo sería capaz de arreglar un problema de tal magnitud como la desaparición de su hijo. Desde su indignación inicial, por pensar que la burocracia chilena no tenía verguenza ni honor, sobre todo en el trato con su propio país y cara a su propia persona. Hasta el hastío de descubrir lo equivocado que estaba, lo que había herido a los demás con su prepotencia y por último, la negación de autosuficiencia, reconociendo ante su nuera la impotencia que sentía, lo estúpido que había sido y le pide perdón.
La verdad es que esta interpretación pone los pelos de punta, así como toda la película, recomiendo que no digáis nada cuando la veáis, y tampoco preguntéis más de la cuenta antes de verla.
Para mí, la considero una joya del cine, porque aún hoy sigue conmoviendo a la vez que profundiza en nuestra necesidad de indiganción y llamándo a la revolución pasiva, Hesse, el autor de "Indignaos" estaría orgullosa de ella.


Es interesante también remarcar el drama personal que destila la película puesto que entre otras razones, era la premisa y el objetivo que buscaba el director con esta película. Se entenderá mejor, cuando os diga que la mujer de Costa Gavras, de profesión, periodista, fue secuestrada por el Vietcong, cuando se encontraba cubriendo una noticia. Afortunadamente, para Gavras, todo se saldó con un susto, puesto que fue liberada a las cinco semanas.
Yo creo que esa experiencia, marcó un poco el devenir del director. Además, en esta cinta, se demuestra la maestría de esa experiencia puesta detrás de la cámara. En este sentido, el director, al mismo tiempo que fascina, exaspera. Permanece en la memoria, esa mezcla de sentimientos que te dejan derrotado y al mismo tiempo te edifican. Es una sensación rara, confieso que es algo que por suerte no ocurre cuando me dispongo a ver muchas cintas, pero que cuando aparece sólo puedo dar gracias.
Además guarda un tema enormemente bello, y es la relación de un padre y un hijo, rota por las ideas políticas y las diferencias generacionales, que ante la adversida se vuelven a unir, esta vez, parece que el hijo pródigo es el padre.
Como anécdota, recalcar que esta cinta, estaba preparada para ser exibida en una muestra del American Film Institute, pero a última hora fue cancelada por considerarla inapropiada, Ahí es dónde los miembros de la academia que llevo criticando tanto tiempo, se retratan, se hacen un traje a medida.

martes, 6 de septiembre de 2011

E.T.


He decidido escribir esta entrada, entre otras cosas, porque me recomendaron que postease alguna película infantil, o destinada al público infantil. Como el público infantil no lee este blog, o eso quiero creer, escribiré para el público infantil de mi infancia. Yo recuerdo esta como el paradigma de las películas infantiles del cine. Fue un superventas, incluso cuando salió la versión de lujo en Dvd, allí cuando esta tecnología aún estaba en pañales, me costó la friolera de 27 €.
Además estaba muy emocionado con la película pues fue la primera que me hizo soñar de verdad, que era ciencia ficción pensando en niños. No digo que no huviera esto antes, pero hablo de mi persona y mi generación, que al igual que yo, E. T. ya nos resulta un clásico moderno e impescindible.
Hoy en día se iría de presupuesto, pero en aquel entonces los precios del Dvd rondaban lo que hoy es el Blu-ray.
Quizás presentar esta película o recomendarla, suene a perogrullo, porque no creo que exista niño en el mundo que no lo conozca, (me refiero a aquellos niños que tienen sus necesidades básicas cubiertas) o que al menos no haya oído hablar de él.
Ya había películas del estilo Star Wars y Star Trek, pero muy complicadas de entender para los niños en sus dilemas morales del bien contra el mal. Y la temática de la fuerza o de la lógica.


La verdad es que esta pelicula llega al corazón, representa la inocente mirada de un niño, con esto me refiero tanto a Elliot, como al estraterrestre. Porque ET era un niño, no olvidemos que E. T. no se puede adaptar a la tierra y su cuerpo se va degradando conforme pasa el tiempo y necesita volver con sus padres a casa.
Spielberg quería plasmar la amistad entre dos amigos y la problemática situación de los hijos en las situación de saparación de los padres. Además de no saber que dotes lingüisticas adornan al extraterrestre, porque hablar, habla casi como un bebé, no sabemos la intención de Steven Spielberg, quiero decir, que lo hiciese deliberadamente tosco, pues hablar no sabe mucho, pero es capaz de encender con el dedo un cigarrillo y volar con una bicicleta, ya no hablemos de construirse una nave y viajar por el espacio.
En alguna declaración, el director de la película aseguró que trataba de plasmar la amistad de dos niños en igualdad de condiciones, los dos temerosos que tendrán que entenderse. De hecho mucha gente cantó antes que la gorda y dijo que el título de E. T. corresponde al extraterrestre pero Spielberg insinuó que son la primera y la última letra de Elliot.


En cualquier caso no deja de ser ambiguo y más que nada pienso que eran ganas de marear la perdíz por parte de Steven Spielberg.
Lo que sí es claro y no deja lugar a ambiguedades, es que fuera de lo que es una franquicia, esta es la película de ciencia ficción más potente e influyente de los ochenta. Diréis que hay alguna más, pero me explico. En el mismo año, 1982 se estrena Blade Runner, y aunque para la crítica especializada y para mí, es mejor película, cuando se estrenó, fue un tremendo batacazo. Me refiero a la taquilla, que no es del parecer de los críticos. Con lo cual quedó libre el poder hegemónico de la década para nuestro amigo venido de otra galaxia.
La guerra de las galaxias y Star trek, fueron las reinas de los ochenta, pero eran sagas.
Dune tuvo su público, pero no consiguió tanta repercusión mediática como E. T... y, cada vez que lo pienso, la mayoría de los niños del mundo es un público potencial tremendo, y los padres tienen que acompañarlos.
Precisamente, pensando en los padres es como nace la idea de hacer la película de E. T. Spielberg, apoyado en un amigo imaginario cuando se produjo el proceso de separación de sus padres, dió forma al extraterrestre.



Quizás con todos esos datos autobiográficos se pudo reconstruir muy bien la relación de los tres hermanos con el extraterrestre, en especial la del mediano, Elliot.
El actor que interpretaba a Elliot, Henry Thomas, no ha tenido posteriormente más repercusión, aunque esta película ya basta para que nos acordemos de él. La que ha tenido más trascendencia más allá de la película es Drew Barrymore. Esta es la primera película de la actriz, a pesar de que mucha gente piensa que no.
La vida de Drew, no ha sido fácil. Ha tenido una juventud turbulenta debido al consumo de drogas y su adicción al alcohol, por suerte, se rehabilitó y ahora es embajadora para el programa mundial de alimentos. Desde su recuperación ha aperecido en películas de corte cómico o romántico. Ha montado una productora, que financió proyectos interesantes como Donnie Darko, y ahora va a dirigir una película.
El problema que planteaba grabar con niños fue resuelto de manera hábil por Spielberg, ya que no permitió que el extraterrestre fuese mostrado a los niños antes de su contacto con ellos. Es decir, grabó las escenas de manera cronológica, y cuando los niños vieron a E.T. por primera vez, la respuesta emocional era muy natural.

 
Spielberg, se gastó un dineral en intentar hacer un extraterrestre creíble. Que se pudiese expresar cualquier sensación o estado de ánimo con esa cara. Pero tan sólo tenía esa idea, cuando comprobó la dificulatad y el dinero que estaba despilfarrando en tecnología, decidió pagar a unos actores enanos para que diesen vida al personje dentro del traje.
La intención de Spielberg con esto era ahondar en una idea que se le había ocurrido cuando rodaba "Encuentros en la tercera fase", cuando el personaje subía a la nave alienígena que venía en son de paz, los alienígenas podían haber dejado aquí a un extraterrestre como contrapartida que analizase al planeta tierra.
Al final pensó que la idea era más jugosa y que podía dar para otra película. Fue paseando el proyecto por varios estudios, los cuales, no quisieron saber nada del asunto. Preferían a unos extraterrestes más belicosos.
La Universal aceptó a regañadientes pese a no creer mucho en el proyecto, no en vano, Spielberg ya le había dado muchos veneficios con Tiburón, Encuentros en la tercera fase, Indiana Jones en busca del arca perdida. Con lo que Spielberg hizo un proyecto personal y Universal no perdía a la gallina de los huevos de oro. Lo que no se esperaba Universal Pictures, es que una película en que no creían, arrasase como arrasó en taquilla. Fue la coronación de Spielberg y el bindaje a su persona por parte de la compañía.


Como anécdota, contar que la voz de E.T. "mi casa, teléfono" es de una vieja actriz con la voz cascadísima. Debido a lo extenso del papel, la misma actriz se encargó de doblar a E.T. a todos los idiomas.
Otra de las anécdotas, es que se tenía miedo de que muchos jóvenes imitasen a la película y se tirasen con sus bicicletas en terraplenes. Parece una estupidez, pero algún niño se tiró desde el balcón un poco antes con el estreno de Supermán.
Otro de los apartados que hay que destacaar en esta gran película es la banda sonora, con el sempiterno compositor de Steven Spielberg, que no es ni más ni menos que el gran John Williams. Williams es un maestro de llevar las emociones. En 2002, cuando se produjo el 20 aniversario, se hizo una premier especial con la orquesta en directo, tocando en un foso entre el público y la pantalla.
Resumiendo, esta película es una de las mejores de ciencia ficción, pese a que es verdad que muchos de los críticos la han denostado por picar mucho de sentimentalismo en algunas ocasiones barato. Es una película con declarada intención de llegar al público infantil. Nos muestra el valor de la amistad sin perjuicios, el valor de las cosas importantes, de la donación ante lo que se cree un tersoro.
Película muy recomendable aunque debo reconocer que no soy en este caso muy imparcial.

 

domingo, 14 de agosto de 2011

ANNIE HALL


Ya estamos de vuelta de las vacaciones, en Granada comienzo una nueva vida que me mantendrá más alejada de estos lugares cibernéticos, pero intentaré escribir de vez en cuando y pasarme por vuestras casas.

Película mítica del cineasta neoyorkino, Woody Allen, y por extensión del cine americano. Galardonada con lo que yo llamo el pócker de ases, es decir, oscar a la mejor película, mejor director, mejor guión, y mejor actriz.
Y es que esta obra cinematográfica, como comedia es un joya. Woody Allen, demóstró con sus primeras comedias una maestría indudable, pero cuando llegó Annie Hall, todo quedaba pequeño frente a ella, y no eran comedias desdeñables. Me refiero a Toma el dinero y corre, El dormilón y Bananas. 
Cuando uno ve Annie Hall, sabe que ya ha entrado en otro mundo, ha dado un paso al frente.
¿Porqué tan derrepente, subimos un escalafón?, pues, además del inherente talento de Allen para la comedia, en esta cinta podemos ver datos autobiográficos del propio director, en cierta manera y escrito en comedia, Annie Hall viene siendo una autoparodia.
Keaton y Allen ya llevaban unas cuantas películas juntos, de hecho eran pareja, también en la vida real. Creo que este es uno de los datos más importantes, sino el que más para hacerse una composición de los personajes. Es decir, ni Allen ni Keaton tuvieron que actuar excesivamente.


Quizás fuese la única en aguantar y comprender a partes iguales a Woody Allen en aquel momento. Woody Allen la empleó en muchisimas películas de su factura, era perfecta para darle el contrapunto. Esa caracteríastica se emplea en Annie Hall hasta la extenuación, rompiendo los esquemas al personaje de Allen (Alvy Singer) a cada momento.
Diane Keaton, al ganar el oscar por Annie Hall, digamos que su cache aumentó de la noche a la mañana un cien por cien. Es cierto que ya había participado en las primeras entregas del padrino, pero era un papel bastante secundario, es un mundo de hombres. En esta ocasión ha tenido la oportunidad de lucirse, de demostrar tambíén que Allen era un director de primera línea. 
Allen siguió contando con ella, pero no tan asiduamente, con lo que tenía que cambiar de musa, últimamente se había fijado en Scarlett Johanson, como la mujer de sus películas. Como podréis apreciar, de Scarlett, siempre quiso sacar ese halo intelectual, como si fuese el patrón de mujer que necesita, como si quisiese siempre volver a Annie Hall.


En realidad esta película es una pseudo-biografía estilo Allen. De hecho se remonta a su infancia con una ligereza descomunal, metiéndose como adulto en las escenas de sus recuerdos, como psicoanalizándose a sí mismo. Los actores miran a cámara como si le hablasen a él mismo. Toda la cinta está llena de regresiones, disgresiones, estructura rasgada, hasta se parodia a la Disney con una secuencia de animación.
La cinta en sí, es la radiografía de una pareja compuesta de un cómico neurótico de Nueva York y su pareja sentimental, una niña bien con buena educación, que vive de forma cosmopolita. Una mujer moderna, que está tan neurótica como él.
Debo reconocer que para mí fue un impacto ver a Diane Keaton en esta película, porque su look, era como un puñetazo contra lo establecido. Una mujer liberada que puede inmiscuirse en el mundo de los hombres y hablarles de tú a tú, que puede vestir como ellos e incluso intimidarlos. Ella ha conseguido un halo, andrógeno, sensual y con estilo.



Cuando hablabamos de esta cinta en el cineclub, muchos amigos y yo discutíamos sobre la originalidad de Allen, me explico, indudablemente, esta película sí que es innovadora, cien por cien. Pero lo que nos preguntábamos era que si con esta película, Allen sentaba las bases de todo su cine, para luego hacer pequeñas innovaciones. La verdad es que a tenor del tiempo la idea que teníamos se va concretando más.
A lo largo del tiempo, Allen fue repitiendo o homenajeando a esta película en el resto de su filmografía, lo que me da a entender que el mismo Allen, incluso en contra de sus declaraciones, consideraba a Annie Hall, la joya de la corona. Sabe, que con esta película no hay errores, casi en su plenitud es perfecta. Allen aquí es Allen en estado puro, lo sabemos ahora con los años. En esta última película "Medianoche en París" Allen vuelve a ser Allen sin ninguna duda. En los último años, sobre todo por este periplo europeo, sus cintas a excepción de Match point, la verdad es que dejaban mucho que desear. A Woody se le reconoce, cuando todo es mágico y subrrealista, donde todo está patas arriba, donde sus personajes están perdidos. Esta última película me recuerda mucho a Annie Hall, en las disgreciones. En una se vuelve a los recuerdos, y en otra se exploran los deseos, y además de una forma alucinante, mágica yo diría.




Cuando veo las comedias disparatadas de hoy en día y veo que acusan a Allen de subrrealista, de que no se le entiende, que no tienen ni pies ni cabeza. Miro Annie Hall y no quiero ver más comedias.
Es cierto, que muchas veces, para seguir el humor de Allen, no hace falta ser un gafapasta, pero si tener un poquito de cultura general. No lo digo porque en el caso contrario no se entienda, que es mentira. A Allen lo entiende todo el mundo, el caso es que se disfruta más. Esto lo digo para romper barreras estúpidas y tópicos para acercárse a la filmografía del director de New York. 
En este sentido, una de las escenas que más me gustan es la del cine, donde hacen cola y Alvy Singuer no puede aguantar al paisano de detrás, porque le resulta insoportable la manera pedante que tiene al hablar del cine y de la película. Este discute con el de atrás que habla a cámara y Singer, se acerca a una imagen de cartón, promorcional, de estas que miden 2 metros, y de detrás saca al director de la película para explicarle al paisano que está equivocado. Genial, genial, genial.
Seguramente en esa escena, Allen se parodiaba a sí mismo y a su imagen, es decir, Allen sabía que los que viesen sus películas podrían adoptar este comportamiento, de esta manera evitaba cualquier identificación con el personaje.


Otro de los asuntos que puede albergar la escena del cine, es el hecho de la devoción de Woody Allen por Igmar Bergman. De hecho, la película que van a ver es Cara a cara del propio Bergman. Desde su etapa estudiantil cuando comenzó a visionar el cine del cieneasta sueco, ya se haría incondicional. Era tan incondicional que de hecho comentó que para él, el mayor honor, cuando estaba grabando Manhattan, es que un día cenó con Igmar Bergman.
Como una de las curiosidades más destacadas, esta película en su concepción inicial duraría más de dos horas, porque Woody quería abordar unos fracasos amorosos anteriores, pero el productor quiso cortar para no hacerlo tan largo y acortó las escenas de las novias anteriores, apostó por Annie Hall. De esa forma bautizó a la película, que de lo contrario llevaría el nombre de "Anhedonia", que es como se dice en griego ausencia de placer. Además, la trama incorporaba una investigación de unos raros casos de asesinatos, que al final se optó por descartar y quedó como argumento de otra película, "Misterioso asesinato en Manhattan" otra buena comedia del director, y la primera que vi de su filmografía, desde ella ya me enganchó.
Para todos aquellos curiosos de las anécdotas, la actríz Sigourney Weaver debuta con esta película en una aparición minúscula y fugaz de medio minuto aproximadamente.