jueves, 3 de febrero de 2011

WEST SIDE STORY


Quizás han pasado unos pocos años desde el día en que me puse a escribir en el blog, pero hasta no hace mucho tiempo, me he percatado que entre las casi 100 entradas que he realizado, por imposible que parezca, no había ninguna película de género musical. Pues me dispongo a arreglarlo, más si cabe cuando soy un enamorado del género.
Quizás la mejor forma de empezar sea con un icono como West Side Story. También porque en este año 2011 se cumple el cincuentenario del estreno de la película. Además de ser un clásico es un icono del cine musical, no en vano ganó la friolera de 10 oscars de la academia. Es el musical con más oscars, y además las que más ganaron fueron Titanic, Ben-Hur y El señor de los anillos con 11 cada una.
La película, obra del mago Robert Wise, (Montador de Ciudadano Kane, director de Star Trek, La amenaza de Andrómeda, Sonrisas y lágrimas, marcado por el odio, Ultimátum a la tierra, El ladrón de cadáveres, etc...) puede considerarse el canon del musical. Encontramos en él todas las piezas necesarias para el éxito. Pasiones desbordantes y amores imposibles, injusticia, comicidad y un ajuste de su ritmo bastante comedido para sus 154 minutos.



Quizás en este aspecto guarde algo de su frescura, porque nos interesa lo que pasa y está construida con una inteligencia fuera de lo normal, no hay que olvidar que Robert Wise se inició en el cine de montador, por lo que domina el ritmo visual a la perfección. Aunque cada vez aguanta menos el avance del tiempo, típico de la última época dorada de Hollywood, en torno a la década de los cincuenta, en la que las producciones estaban encorsetadas, adornadas con un lazo hipócrita de languidez y ejemplo de sociedad perfecto. Hoy en día nos resultan películas manidas, llenas de maniqueo y de formas arcaicas a nuestro modo de entender el cine de hoy.
A pesar de este consabido escollo, disfrutaremos, si hay alguna persona en este mundo que aún no la haya visto, de una de esas películas imperecederas que venera el séptimo arte. Pues en esta película coincidieron muchísimos aciertos gracias a la visión de sus dos directores, el mencionado Wise y Jerome Robbins, que han hecho una cinta a modo de un cuadro pictórico, produciendo sensaciones visuales muy poderosas. La unión con la música es total, muchas de las veces parece que es la música la que mueve la imagen. Esta película está perfectamente coreografiada, no digo que hoy en día muchos de sus movimientos parezcan como forzados, pero si lo encuadramos todo dentro del contexto de expresión artística, veremos una verdadera obra de arte. Con decir que las mismas escenas de lucha con navaja están coreografiadas a modo de movimientos de bailarines de salón, que más que parece que se dan tajazos, se dan brochazos artísticos.



La múscica de Leonard Bernstein,(Famoso también por La ley del silencio y Un día en Nueva York) ayudó muchísimo, porque también va implícita esa violencia que ayuda a marcar las pautas de la coreografía, cosa que traía de cabeza a la dirección de la película. Wise y Robbins no acabaron precisamente como amigos, o al menos, como se suele decir, Robbins era un perfeccionista irrendento que traía de cabeza a Wise, aunque en el resultado final del producto se ve la manos de los dos, y los dos brillan, pero como suele pasar en la vida, Robbins fue despedido antes de terminar. El perro viejo era el otro. Lo patético del asunto es que el muscical original de Brodway había sido adaptado de una idea de Robbins, y ahora, el creador artístico quedaba fuera de la película, menuda paradoja. Os estareis dando cuenta a través de los artículos leídos, que las paradojas son para mí como lo grande que decora al cine y que sin él, sin el complejo mundo hollywoodiense no podría ser el cine como es.
Recordarme otro día que al filo de esta película os hable de Warren Beatty y como se arrastraba por los studios para pedir papeles, menudo personaje. En esta película es famoso por su ausencia, resulta que el quería hacer el casting para el papel principal, pero Natalie Wood, que mantenía una relación con el actor al tiempo que rodaron juntos “Esplendor en la hierba”, le acompañó y le leyó las réplicas, que claro está, eran de María la otra protagonista del musical. Al final, no consideraron a Beatty para el papel, en cambio contrataron a Natalie Wood para que encarnase a la chica puertoriqueña. Resultó ser un duro golpe para Beatty, ya que Natalie Wood y Rychard Beymer, los que resultaron protagonistas, no sabían ni bailar ni  cantar. Sí, amigos, siento decepcionaros, pero las voces que oís en la pantalla no son la de los verdaderos actores. Por lo demás, se vaciaron las mejores escuelas de baile para dotar a la película de una calidad superior. George Chakiris que interpretó el papel de Bernardo, hermano de María, era uno de los más refutados bailarines de Hollywood, quizás no conocido tanto como Fred Aster, pero de una calidad y finura extrema. No en vano, antes de West Side Story, había trabajado para otro conocidísimo musical, “Los caballeros las prefieren rubias”, ¿os acordais de Jane Russel y Marilyn Monroe?. Luego acabó sus días en la televisión, en series de culto, como “Dallas” o “Santa Bárbara”.



También ratifico que esta es la enésima versión del “Romeo y Julieta” de William Shakespeare, y esta vez currado en versión musical, no como al abominación que nos ha dejado más reciente Baz Luhrmann con su “Romeo y Julieta” a lo new age. Debo confesar que ninguna producción merece menosprecio, menos aquellas que menosprecian la inteligencia del espectador. Y su última proeza es querer hacer una nueva versión de “El gran Gastby”, con lo buena que es la versión de Jack Clayton.
West Side Story, trata la sempiterna lucha entre montescos y capuletos, familias ancestralmente enfrentadas, y en las que no hay marco, aire ni espacio para Romeo y Julieta. Por eso es tan acertada la canción de “Somewhere”, en la que se representa esta situación. Los personajes románticos abocados a su trágico final, a su destino inexorable, y una muerte, que para aquella época y en un musical era bastante arriesgada.

Señores y señoras, disfruten con un clásico.


4 comentarios:

Patri dijo...

Pero como es que nadie ha comentado aún esta obra maestra!!! yo la tengo trilladisima!
es una de mis obsesiones, confieso que la he visto tantas veces que me se hasta algunos de los diálogos de memoria..incluso de pequeña quería ser como Anita de mayor!
Que bailes, que coreografías, que música!
yo le he dedicado también una entrada en billie y el cine...un saludo

Emilio J. Pazos Brenlla dijo...

Gracias, no la ha comentado nadie, porque no doy mucha publicidad al blog. Hasta hace dos semanas sólo había un seguidor. Lo uso como descarga y entretenimiento.
Un saludo.

abril en paris dijo...

Hola. Me atrevo a dejarte un comentario porque para mi ésta es la más grande. El musical más hermoso. La historia, el guión , por supuesto las coreografias y la magnifica partitura. Siempre que la reviso, lloro. ¡ Y esos créditos del final..! Hasta en eso es original.
Somewhere es como bien reseñas una canción que resume la historia y el deseo de los dos amantes..¡ preciosa !.
Me ha gustado tu texto ( eso del casting lo habia leido, efectivamente el cine está lleno de paradojas )y las fotos muy acertadas.
Me paso más despacio en otro momento pues me gusta lo que he podido ver y leer.
¡Gracias por dejar un comentario en mi blog !

Saludos:-)

Emilio J. Pazos Brenlla dijo...

Abril en París@ Si, lo mejor del blog es que se pueda difundir, cultura, información, someterla a debate y entretenernos al mismo tiempo, en un hobbie como es el de consumir el séptimo arte.

Me gusta mucho como tienes decorado ese apartamento. Un saludo.