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sábado, 16 de abril de 2011

CON FALDAS Y A LOCO (Some like it hot)




Bueno, pues yo creo que estamos ante un clásico entre los clásicos , la comedia americana por antonomasia. Es difícil que yo escriba algo más sugerente que otros para animar al personal a ver esta película. Estoy seguro  que la inmensa mayoría o ha visto la película o ha oído hablar de ella. Se me ha ocurrido escribir sobre “Con faldas y a lo loco ” por hacer un homenaje a Tony Curtis, muerto el año pasado.
La cinta es una adaptación de una película alemana “Fanfarria de amor” de la que coge la idea principal del travestismo. Además es un homenaje a todo el cine negro clásico, en efecto está ambientada en la época de la ley seca americana, finales de los años 20, antes del crack de la bolsa del 29. De hecho, la matanza a la  que se hace referencia es la de San Valentín, acaecída en realidad. 


Por empezar de alguna manera, lo haré por Billy Wilder, sino el mejor director de su generación  en lo que a comedia se refiere sí es el que más talento atesora. Ya tenéis varios apuntes de este director en post anteriores como “El crepúsculo de los dioses”. Ya sabemos cómo se las gastaba el bueno de Billy, en  esta entrega veremos cómo se las ve y desea con Marilyn Monroe, a la que pone a caer de un burro por una parte y por la otra, bueno…, por la otra también. Para él resultaba insoportable. Aunque en el fondo la quería. Sabía que era una de estas muñecas rotas que suele fabricar Hollywood. Sabía que era pupila de Lee Strasberg, o al menos iba siempre acompañada de la mujer de este y en cada toma Marilyn le pedía la opinión. Eran íntimas amigas, pero esto exasperaba a Billy Wilder, con lo que un día cansado de tanta tontería, en vez de ser Marilyn la que pregunta, se adelanta este con voz socarrona y aguda, en un tono cabrón “Ha estado bien, miss Strasberg”.


Hay que perdonarle estos pequeños deslices al maestro, puesto que también nosotros nos beneficiamos de ese arranque de acidez y humor negro. Hay más desplantes, pero los contaré más adelante, porque Marilyn Monroe es un mito, una sex-symbol, pero tela, tela, lo que le costaban algunas escenas. Se puede achacar a que por esta época estaba embarazada de Arthur Miller, por eso han tenido que retocar los carteles promocionales, con tal de no denotar la ya incipiente tripa de la actriz. Al final, Marilyn perdió el hijo. Por eso digo, que a veces estas muñecas rotas de Hollywood no tienen una vida tan placentera como desearía cualquiera de nosotros.


El Vienés, Wilder, venía de hacer una serie de películas dramáticas que nos quitaron el aliento y  junto a A.I. Diamond formó un dúo que no ha tenido parangón en la historia del cine a la hora de la elaboración de guiones para películas. Para esta película han usado un humor muy negro, aunque hoy en día no se estila el humor de los años cincuenta, te partes el culo igual, da lo mimo que la hubieses visto diez veces, aún hoy te caes de la silla. Con todos es una película que se codifica bajo la pícara mirada sexual de estos años y hoy ya no se estila. Hoy resultaría vulgar referirse al tema en esos términos.


Los diálogos son electrizantes, desde la presentación de Sugar Kane, el personaje de Monroe, donde Tony Curtis y Jack Lemon hablan del sexo femenino mirando para las piernas de Marilyn que avanzan por el andén con un ritmo muy particular del que Jack Lemon solo acierta a decir – ¡Mira eso!, mira como se mueve. Parece gelatina montada sobre muelles. Como si tuviera un motorcito interno o algo parecido. Es otro sexo completamente distinto -. Después de todo esto, un malintencionado vapor de tren hace estremecer y parar el ritmo del motorcillo.


Es que Paula Strasberg la había enseñado bien, y en pantalla Marilyn aparece espectacular, pero por detrás todo fueron disgustos, mal humor, retrasos. Para empezar Marilyn tenía una escena en el tren con Tony curtis, en la que estaban picando hielo, y tenía que decir una frase que estaba escrita en uno de los cajones que tenía que abrir para coger ropa, con lo cual quedaba perfectamente disimulado. Pues nada, la chica tenía que repetir la escena 59 veces… y no os perdáis cuál era la frasecita, cito textualmente “¿Dónde está el bourbon?”. Otra de sus perlas eran los retrasos, normalmente llegaba a los estudios no menos de dos horas tarde todos los días, a lo que Wilder en un principio montaba un circo, luego ya pasó del asunto directamente. Un día declaró que la actriz solía retrasarse y que ahora la llamaba en Mayo y aparecía en Septiembre. Harto de su tardanza un día le recriminó el hecho y Marilyn se excusó diciendo que se perdió de camino a los estudios. Wilder montó en cólera, - siete años viniendo a los estudios y me quiere hacer comulgar con que se ha perdido, menuda trola – Luego fue peor, porque supo que no le había mentido. Con razón Tony Curtis decía que era una mujer encerrada en un cuerpo de diosa y una mente de una niña de cuatro años.
Que nadie piense que este post sirve para poner a caer de un burro a Marilyn Monroe, me apoyo en datos verídicos vertidos de las anécdotas del gran libro amarillo de Some like it hot. Marilyn, cuidado, que ha sido una niña víctima de abusos sexuales, nunca ha tenido una vida fácil, para empezar perdió a sus padres a una edad muy temprana y siempre ha tenido problemas. Para superar todas esas adversidades hay que tener algo. Para mí es una mujer y una figura admirable. Pero bueno, igual la memorización no era lo suyo, que se le va a hacer.


Con todo, pese a lo mal que lo pudiera pasar Marilyn con el guión, es una obra de arte, de orfebrería cuasi perfecta. Todo en el es aprovechable, desde las mayores mentiras y excusas hasta las mayores casualidades. Me explico, Dos músicos sin trabajo, necesitan ir de viaje y van a alquilar un coche, es la premisa ideal para encontrarse con una matanza en medio de un garaje. Se tienen que camuflar de manera que los gansters no los pudiesen reconocer en la vida, así que se enrolan en una orquesta femenina. De esa forma ya tenemos justificado tocar el tema del travestismo sin miedo a la censura.


Lo bueno que tenía este dúo, me refiero a Wilder y Diamond, es que no dejaban cabos sueltos, no dejaban nada para el azar. Una de las anécdotas más famosas de la película tiene que ver con el guión y el final de la película. Diamond y Wilder trabajaban continuamente depurando el guión… y hasta que no encontraban el giro genial no descansaban. Paradójicamente, la frase más famosa de la película “Well, nobody is perfect” (Bueno, nadie es perfecto) fue la frase que dejaron porque no se les había ocurrido en el tiempo de rodaje otra mejor.


Jack Lemon entró en la producción de rebote, imaginad la película sin Jack Lemon. Pues es verdad, en un principio el papel fue ofrecido a Jerry Lewis, que lo rechazó por el carácter homosexual encubierto de los protagonistas. Desde entonces, cuando se cumple el aniversario de la película, Jerry Lewis, recibía religiosamente en su casa una caja de bombones en agradecimiento por rechazar el papel, firmado Jack Lemon. Jack Lemon comienza con esta película su época de plenitud, se coloca en la cima de su carrera, luego hará "El apartamento", "Días de vino y rosa", con las que se consagraría como actor de comedia, aunque era un fenomenal actor dramático, lo demostró en "Missing". Generalmente, los buenos actores dramáticos, no tienen porque ser buenos actores cómicos, en cambio los buenos actores cómicos son buenos en el drama. Hoy nadie discutiría el protagonismo de Lenon y su magnifica compenetración, pero entonces llevaba las de perder con Lewis. Hoy, mirado desde otro punto de vista, diríamos que Jack Lemon le imparte unas clases de interpretación a Lewis.


Tony Curtis,  es quizás, del trío protagonista,  el que menos se ha mitificado después de tanto tiempo, pero la verdad es que está impresionante. Debemos caer en la cuenta de que antes de él se buscó para el papel a Gary Grant y a Frank Sinatra, más que nada porque en etapas de la película tiene que dar el toque señorial y de gentelman. Pese a su relativa juventud, supo llevar a la perfección el rol de vividor a costa de una pobre doncella impedida en sus brazos como era Sugar Kane (Marilyn Monroe). Mantener el típo con ese monumento delante, aunque para ser justos, con las veces que Marylin tenía que repetir las tomas tuvo tiempo de ensayar y ensayar. Otra de las peculiaridades del personaje que ha tenido que afrontar Tony Curtis, es el hecho de que no doblaba personaje, sino que lo tripicaba al meter por medio al multimillonario playboy hijo del imperio de la petrolera Shell. Hay una frase imperecedera, fruto de la genialidad del dúo de guionistas que hace referencia a la astucia del personaje, se produce cuando Sugar Kane dice "No podré olvidarte, a cada sitio que voy, veo una Shell".
Tony tambié ha tenido problemas con Marilyn Monroe, a saber de muchas escenas en las que ha tenido que soportar un suplicio porque  ella no estaba en el punto justo y el se desesperaba al tener que clavar todas las escenas. La más conflictiva fue la del beso en el barco, en la velada nocturna, cada vez que la repatían a Curtis se le empañaban las gafas como es natural, pero el que es actor sabe que en cada toma tiene que olvidarse de eso de manera consciente y... la verdad, yo comprendo a Curtis, devió de ser un suplicio. El mismo  Curtis llegó a declarar que "besar a Marilyn era como besar a Hitler". Posteriormente desmintió que el huviera dicho tal cosa.


Tony Curtis y Jack Lemon tenían un ligero problema de maquillaje, aparecían verdes en las pruebas de cámara cuando aún se pensaba hacer la película en color, la razón era la excesiva cantidad de polvo que llevaban para tapar en la medida de lo posible sus facciones masculinas. Wilder, espantado por el resultado, se apresuró en cambiar la producción a blanco y negro. El único escollo a salvar era el de Marylin Monroe, que tenía un contrato con la Fox en el que se especificaba que todos  las producciones de la actriz deberían de ser en color, en caso contrario, la actriz tendría la potestad de rehusar aparecer en la película. Finalmente, Billy Wilder logró convencerla porque le dijo que en blanco y negro con esos vestidos iba a quedar espectacular en pantalla, como las grandes divas del Hollywood clásico. Marylin aceptó.
Apropósito del vestuario, Marilyn apareció con unos vestidos ligeros de tela, una circunstancia extraña para la época. Lo cierto es que lució como nunca en pantalla. Hay una anécdota, donde el encargado de vestuario, le toma las medidas de la cintura para el vestido y le susurra al oído a Marylin que Tony Curtis tenía un culito más fino que ella. Ella, airada, se da la vuelta se desabrocha la blusa y le responde: “Él no tiene unas tetas como estas”.
Ya veis amigos no lo podemos tener todo. Como diría Jack Lemon, “Bueno, nadie es perfecto”.