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miércoles, 15 de diciembre de 2010

TAXI DRIVER



Travis, un hombre solitario, incapaz de integrarse en la sociedad por creerla putrefacta, atesora múltiples y variados juicios. Planea su "limpieza de la sociedad" sumido en una progresiva perdida de la realidad que lo convertirá en adalid de las causas perdidas. Su mente se va evadiendo más y más de la realidad y la ciudad se va sumiendo sobre él como una jaula de asfalto. Un hombre se nos presenta ante nuestros ojos con la mirada perdida incapaz de encontrar el camino adecuado, de leer la realidad. Increíblemente la atmósfera nos va empujando casi sin caer en la cuanta, de una fatalidad, de un despropósito y un desenlace poco previsible, pero natural si se entiende todos los procesos que experimenta el protagonista. La escena de la pastilla remarca la ironía de su estado, en constante efervescencia, una eterna lucha de contrarios. Cuando el Mago, taxista de tal apodo, le cuanta aquello del galimatías tremendo que supone la vida, no se imagina la cabeza de travis.
El punto fuerte es cybil Shepar, de la que está enamorado. Él, que siempre aducía que el mundo era una mierda, lleno de negros, chulos, prostitutas, aprovechados, toxicómanos, se topa de repente con la mujer de su vida, lo más bello y puro que hay en la tierra. Por el contrario, ella si que estaba llena de perjuicios, aun no siendo de los bajos fondos, ni negra, ni prostituta ni nada que se le parezca. Al principio accedió a mantener unas citas, hasta que la pueril inocencia de Travis irrumpió en medio separándolos. La escena del cine de adultos es una de las más geniales que recuerdo. Es en ese momento cuando sabemos que Travis no tiene en su mano ni todos los contextos ni resortes para hacer frente a una sociedad que ha cambiado, que no se guía por los mismos preceptos que antes de la guerra del Vietnam donde el participó. En la escena acompaña a una velada a la chica que previamente invitó de manera romántica. En un principio, la mujer se extraña, pero la sorpresa monumental y el bochorno de la misma magnitud se produce cuando descubre que era una sala de cine para adultos. La candidez de Travis no advierte que haya podido avergonzar a su compañía, y la sigue llamando a casa, hasta que se da cuanta de que esa relación está más que lapidada. Lo único que genera es una sensación de retroalimentación de su propia paranoia, vagando de un lugar a otro sin otro objetivo más que olvidar lo que ve escucha y oye. Tras haber explicado estas escenas puedo hablaros sobre el origen del guión de Taxi driver.



El guionista es Paul Schrader, hoy mundialmente conocido y de los mejores directores de cine actual, pero por aquel entonces era una piltrafilla de hombre, abandonado por su mujer, dado a la bebida y a la pornografía navegaba por la vida como anima llevada por el viento. Todo este totum revolutum queda reflejado en el guión de la película de manera fiel, sin ningún tapujo y con alguna liciencia.
Con Judie Foster se establece otra interesante relación para Travis, en la que se puede adoptar distintos puntos de vista, desde un cariño paternal mal entendida o que en realidad es una mente afín a un hombre que deambula por la vida con una mente de niño y un problema de encajar los defectos e injusticias del mundo. También este encuentro es el que va a determinar el objetivo y el fin de la vida de Travis, pues con ella haya el modo de limpiar y salvaguardar algo puro dentro de un mundo corrupto. Es enternecedor, ver la escena, en la que Travis sube a la habitación de esta como si fuese un joven imberbe que va a echar su primera cana al aire, y ella, que asume el papel de maestra de ceremonias, como si los roles se cambiasen por unos instantes. Es uno de los aspectos que sopesándolos más me impactaron de la película.
Scorsese se hizo cargo del guión para la Columbia Pictures, y quería a toda costa a Robert de Niro, que ya había trabajado con él en “Malas calles” y además era el hombre de moda en Hollywood. Acababa de ganar el Oscar con “El padrino II” e intercalaba trabajos de manera consecutiva, esta vez estaba trabajando para Bertolucci, ni más ni menos que en “Novecento”. (Os acordais cuando en la crítica de “Uno de los nuestros” dije que fue una pena que De Niro hubiese leído el guión demasiado tarde, porque el papel que le interesaba era el de Henry Hill, y que Scorsese no insistió pensando que si De Niro no podía hacer el papel era porque no quería encasillarse en otro papel de Mafia) Pues bien, Scorsese no insistió porque sabía que De Niro se tomaba su trabajo en serio, prueba de ello es esta película, cuando en el medio de un parón del rodaje en Italia con Bertolucci, toma un avión a Nueva York, interesado por el guión que le había presentado Scorsese y se quitó una licencia de taxista con la que estuvo trabajando unos cuantos días. Es verdad que De Niro en aquella época era ya un actor muy valorado, y era la personificación del método que aprendió en el actor´s studio con Lee Strasberg. Eso da una idea de la profesionalidad de este actor, que en la película conformó un personaje de Leyenda.



Es imposible no identificarse con esta película, es una de mis películas fetiches. Siempre cuando me veo incomprendido, la veo, porque creo que el objetivo que quería alcanzar scorsese en esta película, es que llegáramos a comprender la incomprensión, el vacío, la soledad. Lo consigue realmente creando esa atmósfera cargada de vapores, de bochorno, de trasiego. Uno tiene ganas entonces de encerrarse en uno mismo.
En cierto modo, es una película intimista, para ver solo y perderte por en medio de la ciudad. Tampoco es una película edificante ni agradable de ver. El final es violento, se desencadena un cambio interior en el personaje que se transpira en su exterior, en su forma de relacionarse, en su cabeza rapada, en esa chulería innata del monólogo improvisado ante el espejo, “Are you talking to me?”. Incluso fue tildada pro gente de la época de apología del fascismo y adalid de la violencia , como lo fue también “La naranja mecánica”, como ya todos sabéis.
Yo no soy de la misma opinión. Para mí, hay personajes oscuros y luminosos. Travis Binkle era un cruzado, un personaje romántico en toda regla, vive y muere por sus convicciones, el destino le otorga un final trágico, maldito. Precisamente en su camino a los infiernos, en el último momento que decide acabar con el sin sentido de su vida, no tiene, el arma, los contextos, y es proclamado héroe por salvar a una joven de los brazos de la prostitución. Paradójicamente, todo lo que había luchado para salvar la dignidad, la pierde siendo elevado a los altares, por aquella sociedad que criticaba. La actuación de Robert De Niro es perturbadora a más no poder, ecléptica y misteriosa, en ese último gatillazo con el dedo no se pueden decir más cosas y dejar otras tantas en el tintero, sin esgrimir.



Precisamente por ello se puede perdonar el hecho de que la academia no premiase a la cinta con el Oscar y la postergara a favor de Rocky, una película más edificante, y que Robert De Niro no se llevase el gato al agua por segunda vez en la década debido a que tuvieron que otorgarle el Oscar póstumo a Peter Finch, por su gran trabajo en “Network”, del mismo año. Se entiende, que por unas o otras circunstancias  particulares, esta película no haya cosechado el premio que se merecía.
Por lo general Taxi driver es esencialmente el cine de Scorsese, ascenso, caída y posterior redención, solo que en esta no se observa la redención por ningún lado, sólo podemos disculparlo por creerlo presa de la locura, como se demuestra en las escenas postreras de la cinta.
Es una película recomendable al cien por cien, y de rabiosa actualidad, cada vez más. Ahora que el hombre se preguanta la razón para vivir.
La fotografía de chapman es excelente, configura un ambiente nocturno único, que en cierto sentido es el personaje oculto que acompaña a De Niro.
Lamentablemente, hay que hablar del gran compositor de la banda sonora de Taxi driver, por lo que tiene de connotación en la historia de esta película y del cine por analogía. Bernard Herrman, genial compositor de “Vértigo”, “Psicosis”, “Ciudadano Kane”, entre otras, firmó su obra póstuma con “Taxi driver”, precisamente murió de una afección cardiaca el mismo día que acabó la partitura de la película.

URL: http://es.youtube.com/watch?v=3_20Guu1tEI


domingo, 17 de octubre de 2010

UNO DE LOS NUESTROS


 "Típica película de Scorsese: larga, densa, de esmero plástico y, narrativamente, dura y profunda. Los personajes están soberbiamente interpretados por Liotta, De Niro y Pesci. Muy buena" (Francisco Marinero: Diario El Mundo)

Nunca he oido una declaración de intenciones tan descarada como la que Scorsese nos ha hecho en esta ocasión.
Ray Liotta : “Que yo recuerde, desde que tengo uso de razón, quise ser un gángster”. Y todo esto después de haber, disparado y acuchillado a un hombre en el maletero de su coche, junto a otros dos energúmenos como él.
En las primeras escenas se gesta el pacto que va a establecer el director con el público de la sala. Habremos de acompañarle en un viaje cómplice, donde nos vamos a encontrar con una amalgama de situaciones y personajes límite, antihéroes fuera de la ley. Es la desmitificación del gángster clásico y la familia organizada. Aquí cada cual va a su bola sin importarle la amistad, el parentesco o demás cuentos chinos que sirven para ablandar el corazón. Si te toca ir a prisión, no pasa nada, eres el rey de la penitenciaría. Únicamente tienes que tener en cuenta una cosa, no irte de la lengua.



Quizás nos conquista y apasiona ese mundo como consigue con el protagonista, el imberbe Henry Hill, que tras ese mundo de juego, poder, trajes y relojes lujosos, cae en la trampa de creerse el más listo de todos los chicos listos. ¿Quién como él a su edad no caería en la tentación?, aún hoy, sabemos que son unos sinvergüenzas y nos caen bien de todas formas.
Es un mundillo que conoce Martin Scorsese, no en vano se crió en “Little Italy”, vamos, que creció en el medio de la pomada. No tomó su vida otro derrotero, porque estuvo muy enfermo durante una larga temporada. En la cama, postrado, cimentó su vena cinéfila y al final se convirtió en uno de los mejores directores del último medio siglo.
Como ya suele ser habitual en la filmografía de Scorsese, nos cuenta una historia de ascenso y posterior caida. Adaptado de la novela de Nicholas Pileggi, quien le ayudó con el trabajo de guión, pues la verdad es que la estructura narrativa a la que nos quería llevar Scorsese, tiene mucha componente narrativa y de novela. La voz en off, nos va conduciendo por las sinuosas curvas de esta película, sirve de contrapunto a esos momentos de excesiva violencia o descontrolado carácter de alguno de sus personajes. Joe Pesci, hace ya su célebre aportación de gangster cabreado, actuación que le vale el Oscar de la academia, que volvería a repetir en “Casino” junto a Scorsese y de Niro. Si cabe, en esta película está más contenido y comedido. Su actuación es más natural y por lo tanto gana más la película. Prefiero “Uno de los nuestros” a “Casino”, porque las dos hablando de lo mismo y quizás, con un carácter y un espíritu gamberro, Uno de los nuestros es más natural, más creíble, más orgánica, mientras que Casino es una película basada en el desenfreno, de hecho tiene un ritmo y un lenguaje en el que te sientes como en una montaña rusa.



De Niro, no siendo un gran papel el de Uno de los nuestros, hace una interpretación curiosamente inquietante, porque sabes que es un asesino y de los peores, todos cuentan historias alrededor de él, pero él aparece afable, como un padre protector, alguien sobrio de quien aprender el oficio. En todo momento la aptitud de Robert de Niro es misteriosa, porque hiela la sangre. Un hombre del que sabes que es capaz de lo peor, pero para matarte, antes te seducirá con un caramelo, y no sabes nunca cuando atacará.
No es por confesar que De Niro es para mí, como lo fue para Scorsese, un actor fetiche. De hecho, la gran oportunidad perdida de esta película fue la de no aprovechar a Robert De Niro de protagonista. Vosotros aduciréis que lo digo porque me gusta, pero la realidad es más simple. Scorsese quería a De Niro para protagonista, pero el actor respondió con una negativa. Explicaba que ya había participado en “El padrino”, “Erase una vez América”, en “Los intocables” hizo de Al Capone, y el parecer de Robert, era contrario a realizar en tan poco espacio de tiempo otro papel relacionado, pues el miedo al encasillamiento estaba latente. Además, uno de los fuertes del actor y en parte, lo que le catapultó a la fama, fue esa capacidad de camuflarse en infinidad de personajes variados. Esto supuso un problema para el director ya que tenía todo listo y no se esperaba que el actor que participó tantas veces con él y que además era amigo íntimo, rechazaría el papel sin siquiera leerlo. Bueno, hay que entender que Scorsese se creyó que De Niro había leido el guión, por desgracia no fue así. Podemos achacarlo todo a la desgracia, porque Scorsese conocía muy bien a De Niro y sabía que no era de esos que no se tomaban su trabajo en broma. Sabía además que Bob, diminutivo con el que se conoce a De Niro, era uno de esos actores que si el papel era interesante haría lo que fuese, removería cielo y tierra para conseguirlo, con lo cual encagó sin hurgar más, la escusa del encasillamiento era comprensible, con lo que tenía que buscar a otro protagonista. Encontró a Ray Liotta y comenzó el rodaje. Fijáos como son las cosas, que en esto, De Niro lee el papel e inmediatamente llama a su viejo amigo diciendole que aunque sea un papel de mafioso, el personaje es de primera, tiene muchas posibilidades y el guión es buenísimo. La pena es que Scorsese le tuvo que denegar la petición pues ya había protagonista, así es la historia de cómo De Niro terminó en la película haciendo el papel de Jimmy Conway.



Si tan sólo una pizca más de fortuna y menos de estupidez bastara para cambiar el destino de una película, esta fue la ocasión perdida de hacer una obra maestra indiscutible. No es por desmerecer el trabajo de Liotta, que es un actor muy correcto, pero solo eso. Creo que su aportación a la película es salientable, aunque para que nos vamos a equivocar, todos estaríamos babeando si hechásemos la mirada atrás, 20 años y viesemos a De Niro en el papel de Henry Hill.
Imaginad, que aun así, esta película está considerada como una de las tres mejores películas de la historia del género Mafioso.
Lo mejor de la película y su guión es que está no sólo ambientada en el mundo de la mafia y luego se desarrolla como una historia paralela, si no que el golpe de la Lufthansa fue real. La policía y el FBI, aun hoy no han dado con los responsables del golpe, pues las investigaciones que seguían, cuando se acercaban peligrosamente a alguien, este acababa muerto, con lo que saben que utilizaron un chivaton en la Lufthansa, incluso saben milimétricamente como se produjo el robo, pero no tienen idea de quien fue.



El mafioso al que encarnaba Joe Pesci, Tommy Desimone, asesinó al chaval que le servía las copas tal cual como aparece en la película, relatado por el verdadero Henrry Hill, del que la película cuenta su vida. Y es que, además, no es necesario inventar mucho, pues la vida de Henrry era tal cual. El guión de Nicholas Pileggi y Scorsese es fiel a la vida. Sólo se tomaron algunas licencias en escenas, como la de Pesci, en la que advierte a Liotta, para que lo tome en serio, por otra parte una de las escenas más logradas de la película y paradójicamente dirigida casi en su totalidad por el actor Joe Pesci.”¿Por qué cojones dices que soy gracioso?, acaso ¿tengo cara de gracioso?”



Esta es la escena

La rumorología estos días, anda divulgando que se pretende hacer por parte de la HBO, una serie basada en la película, y en la que podrían estar involucrados Nicholas Pileggi, escribiendo algunos guiones y Scorsese produciendo y dirigiendo el capítulo piloto.
Como anécdota comentar, hablando de series, que David Chase, el creador de 'los Sopranos', nunca escondió su fascinación por la película de Martin Scorsese. Hasta el punto que le había propuesto el papel de Tony Soprano a Ray Liotta, que se negó y fue contratado James Gandolfini para el papel.
Yo tampoco lo puedo negar, esta película inspira mucho, el director Frank Darabont visionó cada domingo durante el tiempo que duró el rodaje la película "Uno de los nuestros" de Martin Scorsese, para inspirarse en los diálogos de la narración en off y plasmar en la pantalla el paso del tiempo. La estructura y el montaje del guión trabajado con improvisaciones por parte de los actores y director es escepcional, hay que felicitar a Thelma Schoonmaker, montadora y habitual colaboradora de Scorsese.
Hablaría horas y horas de esta película, sólo diría para acabar, que los que no la habéis visto, que por desgracia aún hay gente por ahí, teneis que verla, y los que ya la han visto, recomendar su nuevo visionado para regocijarse en esta obra de arte.


  El verdadero Henrry Hill

Os dejo aquí una muestra del guión:


Para nosotros vivir de otra manera era impensable, la gente honrada que se mataba en trabajos de mierda por unos sueldos de miseria que iba a trabajar en metro cada día y pagaba sus facturas estaba muerta, eran unos gilipollas no tenían agallas. Si nosotros queríamos algo lo cogíamos y si alguien se quejaba dos veces le dábamos tal paliza que jamás volvía a quejarse, era una simple rutina que ni siquiera lo pensábamos”


“Si formas parte de un grupo, nadie te dice que van a matarte. No hay ni peleas, ni insultos como en las películas. Los asesinos llegan con una sonrisa”.

“Jimmy era de esa clase de hombres que en las películas siempre están del lado de los malos”.

“Entre nosotros siempre nos llamábamos buenos compadres, como cuando dices a alguien verás como te cae bien, es un buen compadre, uno de los nuestros”.


- Mi hija me ha comentado que es usted medio judío.
- Es mi mejor mitad.

“Para mi ser gangster era muchísimo mejor que ser presidente de los Estados Unidos”.

“Sé que hay mujeres, por ejemplo mis mejores amigas, que habrían dejado a su novio en el momento que les hubiera dado un revólver. Pero yo no. Si he de decir la verdad, hasta me puso cachonda”.

Y muchas más, el filón es inagotable.

jueves, 25 de marzo de 2010

AMERICAN ZOETROPE


Esta es la historia del sueño que pudo ser y no fue. Es la historia de un grupo de amigos que se unieron con unos intereses comunes por hacer cine, una nueva generación de cineastas que cambiaría la forma de hacer historias y la forma de trabajar de los estudios de Hollywood. El gran impulsor de este proyecto sería Francis F. Coppola, que sería parafraseando una de sus películas como el padrino de nuevos jóvenes talentos que emergieron en esa época. Coppola montó un estudio en la 827 de la calle Folson, de San Francisco. Coppola no pudo empezar mejor en el negocio, nada más y nada menos que recibió un Oscar por el guión de “Patton”, esto le permitió dirigir su primera película, que a la postre sería un desastre de musical, pero allí conoció a uno de sus socios más significativos en la aventura que iba a emprender, este personaje era George Lucas, que posteriormente sería denominado el “Rey Midas del cine”.
 George Lucas era un tio de un talento prometedor y Coppola confió en él. Tanto es así que produjo un guión de Lucas para lo que iba a ser la primera producción de la American Zoetrope. Lástima que esta obra, “THX1138”, ópera prima de George Lucas, fuese un fracaso y undiese la productora cuendo aún estaba en ciernes. No es que fuese mala película, para mi gusto, es pasable y tiene cierto mensaje, pero lo que fue taquilla, no tuvo ninguna. Este hecho dejó a Coppola temblando. La suerte de Coppola, fue el éxito repentino del padrino, que le ofreció una solvencia que subsanaría sus problemas económicos. Lucas siguió con Coppola unos años, de hecho, Lucas dirigiría Apocalypse now, pero al final, Coppola tomó las riendas. Lucas, harto de ser el eterno segundón se fue y fundó Lucasfilms, presentó su proyecto de Star wars a la tuenty century fox, y se forró con los dividendos, sobre todo de la publicidad, juguetes y figuritas.


La idea de Coppola es que un grupo de amigos en estrecha colaboración formasen un estudio alternativo a hollywood, o al menos a la forma que tenía hollywood de contar sus ideas. Consiguió congregar a una generación de cineastas de los 70´s, influenciados por Godar o Trueffaut. Por allí pasaron hombres de la talla de Martin Scorsese, Steven Spielberg, wenders y compañía. Han conseguido producir la película de los sueños de Kurosawa, director que tenían entronado muchos de ellos desde pequeños.
Aquellos hombres nacieron a partir de la debacle del establishment hollywoodiense, fueron aires nuevos para nuevos tiempos. Nido de nuevas propuestas, como ya la mencionada Lucasfilms, pero también salío de allí la Amblin de Steven Spielberg. De hecho, la guerra de las galaxias puede tener el valor fílmico que le queramos otorgar, pero de lo que no hay duda es de que cambió el cine para siempre y fue un espaldarazo para el género de ciencia ficción. Podeis caer en la cuenta, ¿Cómo pudo presentar Lucas el proyecto a la fox, para que ellos obiasen cosas impensables para la época?. Un hombre con un poder sobrenatural que anda con capa y espada y un casco de motorista un tanto extraño y un perro de dos metros que va vestido y sabe pilotar una nave estelar.


Entre las películas más importantes producidas por American Zoetrope se pueden destacar los siguientes títulos: Apocalypse Now, Rebeldes, Cotton Club, Peggy Sue se Casó, El Padrino parte III, Bram Stoker's Dracula, Mary Shelley's Frankenstein, Las Virgenes Suicidas, Sleepy Hollow, Lost in Translation, Kinsey, María Antonieta, El Buen Pastor, y para el futuro se centran en el film de Coppola, Tetro, y en el nuevo trabajo de Walter Salles, On the Road.. Casi todo dedicado a la dinastía Coppola, pero el resquemor que queda es el saber lo que pudo haber sido y no fue.