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viernes, 1 de octubre de 2010

WALL STREET


Me parece muy oportuno en esta época de crisis, recomendar esta película y descubrir los puntos oscuros del tan alabado neoliberalismo económico. Aquella nueva idea revolucionaria que iba a cambiar el mundo para bien y sería capaz de alienarnos de nuestras preocupaciones básicas para ascender en la pirámide de la vida, aquella que inventara Maslow para explicar nuestras necesidades.
Stone tiene la necesidad de retratar los desafíos que se marca la sociedad americana, sus aciertos y sus fallos. Quizás en esta película retrata uno de los fallos más marcados del último periodo de siglo pasado, la actividad bursátil. Siempre tan llamativa, tan atractiva, como preparada por el mismo diablo para hacernos caer. Como todo en el mundo del engaño, todo sube y baja, solo se mantiene el que es partícipe de la mentira y juega con nosotros.
La crítica que quería aportar Oliver Stone, era al sistema capitalista en el que todo los bienes del planeta se amasaban en las manos de unos pocos que lo administran de manera depredadora sin importar a quien se lleven por delante. De la nueva sociedad neoliberal, ese mounstruo al que ya no se puede parar, tiene sus propias reglas, y no está dispuesto a perder la partida.



Por otra parte, Stone esconde sus verdaderas cartas, pues aunque parezca una crítica velada a su país y la forma que tiene su país y su cultura de entender el mundo, subyace en todo ello un tremendo erotismo, que atrae a todo aquel que se acerca a la película. Pues por ejemplo, la cinta causó gran sensación en los entornos Yuppies, y sobre todo en sus inberbes miembros que tomaban las máximas de Gordon Gekko, como su segunda biblia o su texto de cabezera.
La película tenía ideas tan novedosas como que la información mueve el mundo, en aquel momento, habían inventado internet, pero seguro que no se esperaban el boom de lo que es hoy, de hecho el móvil de Douglas, hoy en día pasaría por ser una cabína móvil. En los tiempos que corremos, tenemos asumidas estas ideas, este legado que nos ha dejado. La idea de la especulación, del fraude inmoviliario, del espionaje industrial, son ítems propios de nuestros días. Wall Street, ha sido una película adelantada a su tiempo y nos ha dejado otra manera de entender las finanzas, pues este no es un tema que apasione en Hollywood, y esta es una de las pocas películas que se erige de entre todas las demás. Stone domina el mundillo, porque su padre trabajó durante 35 años en la bolsa. Esta película va dedicada a él.
Todo aquello que dirige Oliver Stone,  que pasa por ser el que para muchos es la piedra en el zapato de la administración americana del último tercio de siglo, va cargado de crítica. En estas últimas cintas como “World Trade Center”, más que una pluma cargada de crítica, semejaba una crítica pluma cargada. Perdió un poco de punch, se volvió como el hermano aburrido de Michael Moore, dedicado a los paseudo-documentales. Ahora,  después de retratar a George W. Bush, vuelve con Michael Douglas en el papel protagonista (Gordon Gekko) por el que ganó un globo de oro y un oscar al mejor actor. La pena que te entra con estas segundas partes, (se estrenará el 8 de Octubre) es que las buenas obras es mejor a veces dejarlas como están, porque corremos el riesgo de estropearlas, o hacer caer el mito del personaje, porque Gekko, ya es un mito, es la personificación que el cine nos ofrece de un tiburón de las finanzas.



La cinta retrata un mundo gobernado por el dinero como único valor al que aspirar, sin importar los principios íntimos que puedas violar. Un mundo que te empuja a ensuciarte las manos y el alma. Precisamente, este mundo es el que se presenta en forma de sueño americano para un joven broker de la bolsa de Nueva York. Le atrae esa voracidad y esa competitividad que desprenden los negocios con especulaciones millonarias, como las que tiene Gordon Gekko.
Bud Fox (Charlie Sheen), ese joven, va adentrándose en un mundo de tiburones despiadados pensando que es una pecera que puede manejar, pero en la pecera sólo hay sitio para un escuálido, y en el mundo de este gran pez, las cosas funcionan por instinto o por dinero.
Oliver Stone se hace eco en esta película de un fenómeno que en los 80 supuso un nuevo hito en la economía en cuanto a prácticas financieras, pero que tarde o temprano se acaba pagando. Bud Fox comprende sólo al final, la pimera regla de oro en este mundillo, “Todo sueño tiene su precio”.


Frases de la película:

“Si no estás dentro, estás fuera”- Gordon Gekko.

“La codicia no es mala, ha hecho progresar al mundo”- Gordon Gekko.

“Si quieres un amigo, cómprate un perro. Esto son negocios”-Gordon Gekko.

“¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma a cambio?” (Mateo, 16)

Muy recomendable aunque no tengas ni idea de bolsa



viernes, 8 de enero de 2010

BLADE RUNNER



Thriller futurista de carácter negro inspirado en el libro: Do androids dream of electric sheep?. (Sueñan los androides con ovejas eléctricas?. La película narra un mundo hipotético donde se fabrican androides con el objetivo de ayudar en las tareas y los trabajos que requieren de una extremada fuerza física. Se les dota de chips emocionales con implantes que substituyen a los recuerdos. Esto consigue que cada androide tenga una vida más o menos independiente y funcione según los patrones de conducta humanos.
La película se estrenó en 1982 y pasó desapercibida entre crítica y público. Es gracioso, porque hoy nadie se cree que pudiese ocurrir eso, ya que se tinta a blade runner como una de las más grandes de la hitoria del cine. Marcó una línea en los 80 que otros continuaron posteriormente, incluso en el terreno de la ciencia ficción fue un punto de inflexión  muy parecido al que pudo tener en su época 2001 de Kubrick o Metrópolis de Frizt Lang.
Fue precursora en muchos campos como el diseño de producción, crea un estilo propio mezcla entre lo futurista y la novela negra, mezcla de grandes neones y alcantarillas humeantes, entre prodigiosos avances tecnológicos y arquitectura derruida y vetusta. Marcarán una pauta que hasta hoy en día se sigue emulando, el claro ejemplo de Matrix.

Es una película más sesuda y difícil de lo que parece a simple vista, me explico: Es una de estas películas que yo califico que tiena varias capas superpuestas una encima de otra, y a medida que se van destapando en todo su significado se va gozando más y más de ella. Esta película es para ver una y otra vez, porque si bien es cierto que con una visualización quedas fascinado, no se es capaz de estrapolar toda la información y matices que se pretenden transmitir. Por poner un ejemplo, el conflicto entre la Warner y Ridley Scott, sus diferencias hicieron que muchas veces Ridley Scott se volviese atrás en decisiones que consideraba fundamentales para la película y que a la postre han cambiado el conjunto de la película definitivamente, sin posibilidad de cambiar en el Director´s cut. Me refiero a que el personaje de Sean Young y el de Daryl Hannah, en la novela de Philip K. Dick eran el mismo prototipo de replicante, con lo cual iba a tener que matar a alguien que tiene el mismo aspecto que la persona que amaba, algo que resultaba a ojos de Warner un poco canallesco y desagradable. (En la visión global volveremos a este detalle). Ridley Scott tenía que lidiar con todo esto, el futuro le brindó una oportunidad de oro y diez años después, se le ofreció montar la versión del director. En 1982, cuando se estrenó Blade runner, fue un fracaso de crítica y público, las ganancias fueron pauperrimas y por tanto el futuro para la cinta era descorazonador, cuatro años más tarde, con la aparición del master en VHS comenzó a frecuentar los videoclubs y empezó a forjarse cierta fama, era una de las películas más alquiladas, era ya un hecho, Blade runner caló entre la gente. No creo que la mayoría de la gente que la alquilaba admirase la cinta por lo que hoy se ve en ella.
Fuera lo que fuese, comenzó a reactivarse su interés y como el metraje ya estaba hecho y la inversión ya estaba gastada, la Warner ofreció sacar en cines una versión del director con el fin de rentabilizar lo que no se había podido hacer antes.


ADVERTENCIA: SPOILER
LOS QUE NO HABEIS VISTO LA PELI ABSTENEOS DE SEGUIR LEYENDO, OS LO DIGO POR VUESTRO BIEN YA QUE LUEGO QUEDAIS INFLUENCIADOS A LA HORA DE VER LA PELÍCULA POR PRIMERA VEZ, Y ESO ES UNA TORPEZA PARA VUESTRO DISFRUTE.
En esta nueva versión que no se apreciaban antes y que de algún modo le confieren una nueva visión a la película, porque... ¿quien de vosotros no pensó alguna vez que el personaje de Dekard (Harrison Ford) pudiese ser un replicante?. Os voy a dar una repuesta verdadera y rotunda, en la novela de Philip K. Dick, no lo es. Se que alguno podía tener esa tentación de pensar que... como las cosas quedan muy abiertas en la película de Scott, no hay nada que lo desmienta, etc... Siempre queda la corazonada de que Scott lo dejara entrever. Pues bien, la verdad es que no sólo lo deja entrever si no que además lo afirma rotundamente. Dekard es un replicante. Y en esto, Scott se desmarca de la novela. Y  cuando tuvo la oportunidad de demostrarlo, en la versión de 1992, así lo hizo. Harrison Ford, en la primera versión no era un manojo de expresividad, incluson se notaba un cierto distanciamiento del personaje de Dekard, Ford no era el Indiana Jones, ni el Han Solo al que nos tenía acostumbrado. En esta cinta siempre había algo que no terminaba por hacer accesible al personaje, como si no nos pudieramos identificar con él. En un principio y en la época del primer montaje se podía achacar a que el personaje era del corte de detective del género negro, duro, arisco, directo, canalla en alguna ocasión, oportunista... y una larga lista de aptitudes características del género. Pero en la versión del director no queda ningún género de duda, puesto que Scott, suprimió la voz en off de la narración para que así Dekard estuviese más distanciado e incluso sin justificación nos parezca más  canallesco, porque en realidad Scott quería dotarlo de esa mente fria, el mejor blade runner era aquel que podía pensar como un replicante, un replicante al servicio de los humanos. Por supuesto, este mensaje quedó oculto en el montaje comercial, pero en el montaje del director sale a relucir, además de una manera sutil.


Vereis, hay una escena que canta en la nueva versión, y es la de la ensoñación del unicornio. Una escena que aislada puede parecer estúpida añadirla si antes no estaba, pero es la clave de la película en cuanto a su significado, y esta escena estaba ya rodada, por eso se pudo incluir. Hay una escena en la que Gaff (Edward James Olmos), el policía que está siempre sobre la pista de Dekard, que deja un unicornio en el piso de Sean Young, la replicante de la que se enamora Harrison Ford, y claro, sin la referencia de la ensoñación no tiene mucho significado, pero ahora sabemos que Gaff tiene acceso al espediente de Dekard y sus implantes de memoria, sus sueños y todos sus recuerdos, por lo tanto es un replicante aunque nunca se le comunicase. Además, si Dekard es policia y mantiene una relación con el comisario, a que viene esa figura de Gaff, quizás la de un gran hermano que tiene que velar para que Ford no se entere de su verdadera identidad, que no se aliase con Ruther Hauer (Roy Batty - Nexus 6). Por otra parte, también es cierto que en una de las escenas del final, cuando Harrison Ford está pendiendo de una barandilla del edificio y Roy lo levanta en el aire para decirle una frase: “Es toda una experiencia vivir con miedo, ¿verdad? Es lo que significa ser esclavo”. Con esto Roy le perdona la vida y lo acepta como uno de los suyos, como hermano se sangre, o mejor dicho de circuitos. También en esos últimos momentos Roy reconoce el valor y la belleza de la vida: “Yo he visto cosas que vosotros no creerías. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos estos momentos se perderán como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir”. Un monólogo brillante escrito por el mismo actor, pero que encajó muy bien. Por eso la gente pensaba que el replicante había encontrado el sentido y la belleza que encerraba la vida para él y era incapaz de quitarle la vida a Deckard, y puede ser una idea análoga, con lo que digo que es otra capa que hay que separar.
La idea de que Roy Batty debería ser un rubio poderoso y arrogante, parte de la idea de superhombre de Nietzche, en la que se aborda la visión de la superidad de la raza aria, y la de que el hombre mata a Dios. De hecho, el que Nexus 6 matase al creador es contradictorio porque la muerte de Dios viene dada porque el hombre es capaz de infundir vida, y una vida que ya no es tan artificial, si no que viene dotada de sentimientos, cada individuo a partir de unos recuerdos va reconstruyendo su vida. Roy Batty acaba con el creador ya que considera que el ser manipulado por el dueño de la Tyrrel, no es tener vida, si no ser esclavo.
Una película como la copa de un pino....¿Preparado a separar capas?