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lunes, 13 de junio de 2011

DOGMA ´95


Quizás estemos hablando de una de las paradojas más grandes de los últimos años en el cine. Un movimiento que ha tenido muchos adeptos y muchos críticos, pero que murió de éxito. Me explico, El movimiento como tal comienza con un manifiesto de algunos autores como Lars Von Trier, Jacobsen, vinterberg, Levring…



Precisamente se llama dogma, porque defendía un nuevo estilo con unas premisas inquebrantable, inviolables por las cuales se tenían que regir los directores que se habían unido al manifiesto. La verdad es que tuvo poca difusión casi todos son daneses. Además los propios mentores del movimiento habían elaborado unos códigos o certificados de autenticidad para validar las películas como verdaderas obras del cine dogma.
El manifiesto pretendía devolver el cine a sus orígenes, con unas mañas más naturales y de ese modo no perderse en la maraña de la industria, salvaguardando lo esencial del cine como modo de expresión artística.
La primera película del manifiesto dogma 95 fue “Festen”, “Celebración” en Español, a la que le siguieron “Los idiotas” de Lars Von Trier, quizás el director más carismático del movimiento. Luego “Mifune” de Jacobsen, y así hasta la friolera de unas 254 películas que están censadas con la certificación que a continuación os pongo.



Entre las características exigidas por los directores del moviento dogma destacan una serie de fórmulas que se parecen al neorrealismo italiano.
Algunas de las características pasan por evitar la iluminación artificial y buscar la forma de filmar con luz natural o exterior.
Las filmaciones tenían que realizarse en lugares naturales, es decir, sin la construcción de un set.
También se exigía que no hubiese mezcla de sonido y en todo caso, que el sonido no se emplease más que el grabado en el lugar de la grabación, es decir música de fondo.
El director no podía firmar la película en los títulos de crédito. Se debe admirar la obra no al artista.
También se rodará en mano como dictaminaba el neorrealismo. Sólo se aceptan movimientos de cámara si son los producidos por el cuerpo del camarógrafo.
El formato que se utiliza es la película de 35 mm.
Están totalmente prohibidos los efectos ópticos,  no siendo los producidos naturalmente por las ópticas de las cámaras, como por ejemplo la distorsión de la perspectiva en función del objetivo y la distancia focal.
La iluminación debe de ser natural, es decir no puede haber ningún foco que nos ayude a componer una iluminación. Si la iluminación no fuese suficiente por diversas circunstancias, o bien se suprime la toma, o se inserta en la cámara un foco a modo documental.
Otra de las normas, esta si que la encuentro un poco estúpida, pero bueno, ellos tendrán su punto de vista, porque prohíben que en las películas dogma haya armas ni crímenes y la trama no puede ser una tontería superficial.
Se prohíbe también cualquier dato que aporte arraigo a la película a un lugar y una época determinada. Parece ser que los del movimiento dogma no se quería casar con nadie.
No se tolerarán bajo ningún concepto películas de género, al menos de carácter marcado. Evidentemente, es muy, muy complicado que la película no se decante por ningún caríz. Además todo lo que hable de lo humano tiene que ser dramático, la propia interpretación hace que al menos se defina por algún género.
Bueno, esto es mas o menos lo que subscribieron los padres del movimiento en Copenhage, el 13 de Marzo de 1995.



Pero en el 2002, hacen un comunicado en el que oficialmente concluyen si no con el movimiento oficialmente, porque el movimiento una vez rodado sigue, pero clausuraron el famoso grupo que certificaba si las películas eran o no dogma.
Las razones que esgrimieron fueron que lo que empezó como fresco, nuevo en 1995, se había vuelto un convencionalismo que les asfixiaba y que no iba a ninguna parte. Además por razones económicas alguno comenzó a grabar en digital, con lo que contravenía sus propias reglas, ya se sabe… Caballeron don dinero. Tuvieron que hacer modificaciones, pero en esencia son las líneas que os puse arriba. Todos ellos iniciaron una nueva etapa, y alguno ya está en Hollywood. Otros como Von Trier, grabó “Dancing in the dark”, fíjaos, un musical, todo lo opuesto al cine dogma.