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jueves, 14 de julio de 2011

NACIDO EL 4 DE JULIO


Siguiendo con el post de Platoon, había prometido que se hablaría en este blog de la trilogía de la guerra de Oliver Stone. Pues bien, el otro día he tenido la suerte de volver a ver esta película... y sigo creyendo que es uno de los más grandes alegatos en contra de la guerra que ha dado la historia del cine. La película está basada en hechos reales, extraidos del libro y la vida de Ron Kovic,exconvatiente de los Estados Unidos en Vietnam.
Todo hay que decirlo, y para mí, Stone ha tenido mucha valentía al hacer este filme después de Platoon, bien es cierto que podría hacer cualquier película que le diese la gana. La industria bebía los vientos por el, era el guionista de "El precio del poder" (versión renovada del clásico de cine negro "Scarface" de Hawks) y había dirigido Platoon, que arrasó en los oscars de manera apabullante.
Asi mismo, Oliver en calidad de exconvatiente y amigo de Ron Kovic, había prometido tiempo atrás que si se abría paso en Hollywood, dirigiría la adaptación del libro al cine, de hecho estaba a pundo de llevarse en 1978, pero se canceló todo poco antes de empezar.
Hablo de la valentía de Stone, porque haciendo una promesa a un amigo fue capaz de hacer después de Platoon, otra bomba de relogería cargando contra su país y la clase política que imperaba en américa, empezando por Dick,"Mentiroso" Nixxon.


Era casi imposible superar o acercarse a la perfección de Platoon y Oliver lo consiguió, en mi opinión. Navega más por la psique humana y es más completa, o al menos ese es mi punto de vista, ya me daréis el vuestro. Platoon versa sobre el horror de la guerra en sí, pero Nacido el 4 de julio, narrando también el horror de la guerra de Vietnam abarca un marco más amplio, porque su trama habla de los veteranos. narra la epopeya de un soldado, un cruzado por la causa que se embarca en una aventura que le costará muy cara.

SPOILER

Educado en un ambiente puritano donde solo le ensañaron a ganar, a competir, a ser el mejor, donde le enseñaron que ser yanqui es el mayor orgullo que puede tener una persona, se alista como voluntario para ir a defender el modo de vida americano a un país recóndito de Oriente.
Las mentiras de la administración, que incitaba a luchar por el capitalismo frente a los comunistas, amenazaba constantemente a la población con la llegada del comunismo, con la debacle que supondría para la humandidad, y que ellos como americanos tenían el deber de preservar el orden establecido.
El hombre, el niñito de mamá, no podía soportar esto, tenía que alistarse y ser un heroe como mandan los reales cánones.
Pues bien, todo ese mundo de color pastel y american way of life, se encarga Stone de derribarlo en quincie minutos de película debastadores, tremendamente duros, sólo es un aviso para navegantes.


Los horrores de la guerra hacen mella en el valiente soldado, no sólo mental, también físicamente. Vuelve, regresa a su pueblo hecho la sombra de lo que era, medio hombre, incluso el se excluye de la sociedad, calificándose de despojo.

FIN DEL SPOILER

Es aquí cuando empieza la película más política, propiamente dicha, me explico, es política de principio a fin, porque las circunstancias de la infancia de Ron Kovic impregnan una postura política pre-bélica, y las consecuancias conforman una postura política post-bélica, muy diferente. Kovic como mucho, después de despojarse de las mentiras que les habían vendido a él y a la mayoría de su generación es capaz de reacerse y cargar contra la administración.
El personaje de Cruise comprende que no sólo él es el que está lisiado, es toda la sociedad norteamericana la que está paralítica.
En este sentido se puede argumentar también que esta es una película de personas y personajes. Muchos de ellos sufren un gran cambio en su ánimo o se convierten en personas completamete diferentes.


La madre de Ron, que se comporta como cualquier ama de casa del susodicho american way of life, posesiva con sus hijos, docente en virtudes altamente católicas, "practicante" de la virtud. Esta persona, sólo actúa por estímulos externos, siempre depende de lo que la gente diga, de lo que la gente piense. Nunca actuará de manera autónoma, y castra a sus hijos a la hora de darles herramientas para elegir con libertad. De hecho, tiene el listón tan alto, que los hijos al no poder llegar caen en estado anímico derrotista, como la escena de pelea greco-romana.
Cuando Ron vuelve de Vietnam, es una mujer derrotada, pues considera los perjuicios, en sus esquemas, escollos insalvables. La aptitud de reproche de Ron, acaban por undirla, haciéndola saber que estaba enseñándole a vivir una mentira.
La pseudonovia, aquella a la que dió un beso en el baile de graduación y que estaba loca por el prototipo de hombre amerícano, también está llena de perjuicios a su vuelta, a pesar de vender como fachada esterior que es pacifista y que defiende unos valores humanos. La verdad, o en mi opinión, quien demuestra valores humanos es porque los practica en todas las facetas de su vida.


Los amigos, los que le acompañaron en la guerra y los que no. Los que lo acompañaron sufrieron penalidades semejantes que los configuraron en una suerte de viaje interior, a preguntarse realmente lo esencial de la persona. Un viaje que los llevó a preguantarse por lo que era necesario para vivir en paz con su corazón, con las atrocidades que cometieron en la guerra y con la incomprensión del resto de norteamericanos que gritaban no a la guerra.
En declaraciones, el verdadero Ron Kovic, decía que no tenía rencor por aquellos que no fueron a luchar por su país. Él comprendía que no se podía culpar a nadie por la sinrazón que los gobernantes cometieron, que él fue voluntario de la mentira, y que no valía la pena que nadie quedase en silla de ruedas para demostrar nada a nadie.
Por último, en lo que a personajes se refiere, el propio Ron Kovic. Tom Cruise ha sido uno de los grandes puntales de la película, pero en principio, su contratación no era segura. Oliver Stone sabía de sus principios humildes y que en cierta manera, fue un hombre hecho a sí mismo. Comprometido siempre con su trabajo. El problema es que al escritor del libro, no le gustaba mucho la idea, ya que creía que Cruise era muy de derechas, o que al menos siempre escogía trabajos ligados a la derecha. 


Tom Cruise venía de hacer Top gun, una película de alto octanaje, me refiero a mucha acción y postureo militar. Digamos que acababa de interpretar el polo opuesto de lo que se prentendía en esta película. Pero cuando tuvieron las primeras conversaciones, Kovic vió que Cruise entendía a la perfección la historia y el drama social y personal que había detrás de ella.
Ron Kovic estuvo durante el rodaje y se hizo muy amigo de Tom Cruise, de tal forma que entre confesiones, se mimetizaron los dos en una persona. Kovic salió asombrado con el resultado, mirad, hasta el verdadero Kovic cambió con esta película. (Broma)
La verdad es que la interpretación de Cruise es impresionante, si sois los que lo abomináis, como yo en cierto modo, esta película tenéis que verla. Es la mejor actuación de su carrera, si por algo está en el star system, se lo debe a esta cinta. Ahora parece que se hechó a dormir entre laureles y a ganarse una reputación más que dudosa, no sé con que fin, pero bueno, quien se lo guisa se lo come.


Es una pena que no diesen el Oscar a Cruise, porque de verdad se lo merecía. Stone logró lucir de él lo mejor. Desde los primeros planos, sobre todo cuando van andando a campo abierto antes del ataque del vietcom, es memorable, con la mirada perdida.
Es una delicia como dota de humanidad al personaje, sobre todo para ese viaje del que hablé. El primer Kovic de Cruise, el del pueblo, joven, indolente, aventurero, patriota, etc... No le cuesta interpretarlo, porque más o menos es el calco de Top gun, pero a medida que avanza la historia, se ve como ese joven es capaz de pedir perdón a los padres de un compañero, por haberlo matado en el campo de batalla.


Además de haber aguantado la incomprensión de su propio pueblo que lo abucheaba, y quemaba la bandera que él defendió y que le costó una paraplejia. Saber remontarse a todo eso y enarbolar la bandera pacifista dejando atrás media vida, es un cambio muy grande, digno de ver.
También es digno de ver la cara de los inversores cuando Stone pidió financiación para la cinta, además sabían de lo que trataba. Confiaban en Stone, porque aunque en Platoon, todo lo explicaba la barbarie de la guerra, aquí es toda una bajada de pantalones en toda regla para que Stone se la meta doblada. Mirad,  los norteamericanos, si tienen algo en común, es la fe ciega en su bandera, debe de ser una asignatura obligatoria de primaria. Y esta película debió de ser un grano en el culo para los republicanos.
A mí, sólo me queda darle gracias a Oliver Stone, por regalarnos una obra maestra.


viernes, 1 de octubre de 2010

WALL STREET


Me parece muy oportuno en esta época de crisis, recomendar esta película y descubrir los puntos oscuros del tan alabado neoliberalismo económico. Aquella nueva idea revolucionaria que iba a cambiar el mundo para bien y sería capaz de alienarnos de nuestras preocupaciones básicas para ascender en la pirámide de la vida, aquella que inventara Maslow para explicar nuestras necesidades.
Stone tiene la necesidad de retratar los desafíos que se marca la sociedad americana, sus aciertos y sus fallos. Quizás en esta película retrata uno de los fallos más marcados del último periodo de siglo pasado, la actividad bursátil. Siempre tan llamativa, tan atractiva, como preparada por el mismo diablo para hacernos caer. Como todo en el mundo del engaño, todo sube y baja, solo se mantiene el que es partícipe de la mentira y juega con nosotros.
La crítica que quería aportar Oliver Stone, era al sistema capitalista en el que todo los bienes del planeta se amasaban en las manos de unos pocos que lo administran de manera depredadora sin importar a quien se lleven por delante. De la nueva sociedad neoliberal, ese mounstruo al que ya no se puede parar, tiene sus propias reglas, y no está dispuesto a perder la partida.



Por otra parte, Stone esconde sus verdaderas cartas, pues aunque parezca una crítica velada a su país y la forma que tiene su país y su cultura de entender el mundo, subyace en todo ello un tremendo erotismo, que atrae a todo aquel que se acerca a la película. Pues por ejemplo, la cinta causó gran sensación en los entornos Yuppies, y sobre todo en sus inberbes miembros que tomaban las máximas de Gordon Gekko, como su segunda biblia o su texto de cabezera.
La película tenía ideas tan novedosas como que la información mueve el mundo, en aquel momento, habían inventado internet, pero seguro que no se esperaban el boom de lo que es hoy, de hecho el móvil de Douglas, hoy en día pasaría por ser una cabína móvil. En los tiempos que corremos, tenemos asumidas estas ideas, este legado que nos ha dejado. La idea de la especulación, del fraude inmoviliario, del espionaje industrial, son ítems propios de nuestros días. Wall Street, ha sido una película adelantada a su tiempo y nos ha dejado otra manera de entender las finanzas, pues este no es un tema que apasione en Hollywood, y esta es una de las pocas películas que se erige de entre todas las demás. Stone domina el mundillo, porque su padre trabajó durante 35 años en la bolsa. Esta película va dedicada a él.
Todo aquello que dirige Oliver Stone,  que pasa por ser el que para muchos es la piedra en el zapato de la administración americana del último tercio de siglo, va cargado de crítica. En estas últimas cintas como “World Trade Center”, más que una pluma cargada de crítica, semejaba una crítica pluma cargada. Perdió un poco de punch, se volvió como el hermano aburrido de Michael Moore, dedicado a los paseudo-documentales. Ahora,  después de retratar a George W. Bush, vuelve con Michael Douglas en el papel protagonista (Gordon Gekko) por el que ganó un globo de oro y un oscar al mejor actor. La pena que te entra con estas segundas partes, (se estrenará el 8 de Octubre) es que las buenas obras es mejor a veces dejarlas como están, porque corremos el riesgo de estropearlas, o hacer caer el mito del personaje, porque Gekko, ya es un mito, es la personificación que el cine nos ofrece de un tiburón de las finanzas.



La cinta retrata un mundo gobernado por el dinero como único valor al que aspirar, sin importar los principios íntimos que puedas violar. Un mundo que te empuja a ensuciarte las manos y el alma. Precisamente, este mundo es el que se presenta en forma de sueño americano para un joven broker de la bolsa de Nueva York. Le atrae esa voracidad y esa competitividad que desprenden los negocios con especulaciones millonarias, como las que tiene Gordon Gekko.
Bud Fox (Charlie Sheen), ese joven, va adentrándose en un mundo de tiburones despiadados pensando que es una pecera que puede manejar, pero en la pecera sólo hay sitio para un escuálido, y en el mundo de este gran pez, las cosas funcionan por instinto o por dinero.
Oliver Stone se hace eco en esta película de un fenómeno que en los 80 supuso un nuevo hito en la economía en cuanto a prácticas financieras, pero que tarde o temprano se acaba pagando. Bud Fox comprende sólo al final, la pimera regla de oro en este mundillo, “Todo sueño tiene su precio”.


Frases de la película:

“Si no estás dentro, estás fuera”- Gordon Gekko.

“La codicia no es mala, ha hecho progresar al mundo”- Gordon Gekko.

“Si quieres un amigo, cómprate un perro. Esto son negocios”-Gordon Gekko.

“¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma a cambio?” (Mateo, 16)

Muy recomendable aunque no tengas ni idea de bolsa