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viernes, 7 de enero de 2011
viernes, 31 de diciembre de 2010
LAS MEJORES PELÍCULAS DEL 2010. A MI JUICIO.
Como viene siendo costumbre antes de finalizar el año hago una recopilación de lo que pueden haber sido las cintas más significativas del año. Claro está, todo bajo mi criterio. No creo que estén todas las que considere mejores, pero si una representación esencial.
EL ESCRITOR
UN PROFETA
LA CINTA BLANCA
ORIGEN
TWO LOVERS
UN TIPO SERIO
BURRIED
EL DISCURSO DEL REY
BEAUTIFUL
CISNE NEGRO
THE FIGHTER
THE TOWN
127 HORAS
FIN DE AÑO
Desde esta plataforma, quisiera desearos a todos los que leeis el blog, un felíz año nuevo, lleno de buenos propósitos y cargado de buenas noticias. Mientras nos podemos consolar con el cine, que es el material del que están hechos los sueños.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
TAXI DRIVER
Travis, un hombre solitario, incapaz de integrarse en la sociedad por creerla putrefacta, atesora múltiples y variados juicios. Planea su "limpieza de la sociedad" sumido en una progresiva perdida de la realidad que lo convertirá en adalid de las causas perdidas. Su mente se va evadiendo más y más de la realidad y la ciudad se va sumiendo sobre él como una jaula de asfalto. Un hombre se nos presenta ante nuestros ojos con la mirada perdida incapaz de encontrar el camino adecuado, de leer la realidad. Increíblemente la atmósfera nos va empujando casi sin caer en la cuanta, de una fatalidad, de un despropósito y un desenlace poco previsible, pero natural si se entiende todos los procesos que experimenta el protagonista. La escena de la pastilla remarca la ironía de su estado, en constante efervescencia, una eterna lucha de contrarios. Cuando el Mago, taxista de tal apodo, le cuanta aquello del galimatías tremendo que supone la vida, no se imagina la cabeza de travis.
El punto fuerte es cybil Shepar, de la que está enamorado. Él, que siempre aducía que el mundo era una mierda, lleno de negros, chulos, prostitutas, aprovechados, toxicómanos, se topa de repente con la mujer de su vida, lo más bello y puro que hay en la tierra. Por el contrario, ella si que estaba llena de perjuicios, aun no siendo de los bajos fondos, ni negra, ni prostituta ni nada que se le parezca. Al principio accedió a mantener unas citas, hasta que la pueril inocencia de Travis irrumpió en medio separándolos. La escena del cine de adultos es una de las más geniales que recuerdo. Es en ese momento cuando sabemos que Travis no tiene en su mano ni todos los contextos ni resortes para hacer frente a una sociedad que ha cambiado, que no se guía por los mismos preceptos que antes de la guerra del Vietnam donde el participó. En la escena acompaña a una velada a la chica que previamente invitó de manera romántica. En un principio, la mujer se extraña, pero la sorpresa monumental y el bochorno de la misma magnitud se produce cuando descubre que era una sala de cine para adultos. La candidez de Travis no advierte que haya podido avergonzar a su compañía, y la sigue llamando a casa, hasta que se da cuanta de que esa relación está más que lapidada. Lo único que genera es una sensación de retroalimentación de su propia paranoia, vagando de un lugar a otro sin otro objetivo más que olvidar lo que ve escucha y oye. Tras haber explicado estas escenas puedo hablaros sobre el origen del guión de Taxi driver.
El guionista es Paul Schrader, hoy mundialmente conocido y de los mejores directores de cine actual, pero por aquel entonces era una piltrafilla de hombre, abandonado por su mujer, dado a la bebida y a la pornografía navegaba por la vida como anima llevada por el viento. Todo este totum revolutum queda reflejado en el guión de la película de manera fiel, sin ningún tapujo y con alguna liciencia.
Con Judie Foster se establece otra interesante relación para Travis, en la que se puede adoptar distintos puntos de vista, desde un cariño paternal mal entendida o que en realidad es una mente afín a un hombre que deambula por la vida con una mente de niño y un problema de encajar los defectos e injusticias del mundo. También este encuentro es el que va a determinar el objetivo y el fin de la vida de Travis, pues con ella haya el modo de limpiar y salvaguardar algo puro dentro de un mundo corrupto. Es enternecedor, ver la escena, en la que Travis sube a la habitación de esta como si fuese un joven imberbe que va a echar su primera cana al aire, y ella, que asume el papel de maestra de ceremonias, como si los roles se cambiasen por unos instantes. Es uno de los aspectos que sopesándolos más me impactaron de la película.
Scorsese se hizo cargo del guión para la Columbia Pictures, y quería a toda costa a Robert de Niro, que ya había trabajado con él en “Malas calles” y además era el hombre de moda en Hollywood. Acababa de ganar el Oscar con “El padrino II” e intercalaba trabajos de manera consecutiva, esta vez estaba trabajando para Bertolucci, ni más ni menos que en “Novecento”. (Os acordais cuando en la crítica de “Uno de los nuestros” dije que fue una pena que De Niro hubiese leído el guión demasiado tarde, porque el papel que le interesaba era el de Henry Hill, y que Scorsese no insistió pensando que si De Niro no podía hacer el papel era porque no quería encasillarse en otro papel de Mafia) Pues bien, Scorsese no insistió porque sabía que De Niro se tomaba su trabajo en serio, prueba de ello es esta película, cuando en el medio de un parón del rodaje en Italia con Bertolucci, toma un avión a Nueva York, interesado por el guión que le había presentado Scorsese y se quitó una licencia de taxista con la que estuvo trabajando unos cuantos días. Es verdad que De Niro en aquella época era ya un actor muy valorado, y era la personificación del método que aprendió en el actor´s studio con Lee Strasberg. Eso da una idea de la profesionalidad de este actor, que en la película conformó un personaje de Leyenda.
Es imposible no identificarse con esta película, es una de mis películas fetiches. Siempre cuando me veo incomprendido, la veo, porque creo que el objetivo que quería alcanzar scorsese en esta película, es que llegáramos a comprender la incomprensión, el vacío, la soledad. Lo consigue realmente creando esa atmósfera cargada de vapores, de bochorno, de trasiego. Uno tiene ganas entonces de encerrarse en uno mismo.
En cierto modo, es una película intimista, para ver solo y perderte por en medio de la ciudad. Tampoco es una película edificante ni agradable de ver. El final es violento, se desencadena un cambio interior en el personaje que se transpira en su exterior, en su forma de relacionarse, en su cabeza rapada, en esa chulería innata del monólogo improvisado ante el espejo, “Are you talking to me?”. Incluso fue tildada pro gente de la época de apología del fascismo y adalid de la violencia , como lo fue también “La naranja mecánica”, como ya todos sabéis.
Yo no soy de la misma opinión. Para mí, hay personajes oscuros y luminosos. Travis Binkle era un cruzado, un personaje romántico en toda regla, vive y muere por sus convicciones, el destino le otorga un final trágico, maldito. Precisamente en su camino a los infiernos, en el último momento que decide acabar con el sin sentido de su vida, no tiene, el arma, los contextos, y es proclamado héroe por salvar a una joven de los brazos de la prostitución. Paradójicamente, todo lo que había luchado para salvar la dignidad, la pierde siendo elevado a los altares, por aquella sociedad que criticaba. La actuación de Robert De Niro es perturbadora a más no poder, ecléptica y misteriosa, en ese último gatillazo con el dedo no se pueden decir más cosas y dejar otras tantas en el tintero, sin esgrimir.
Precisamente por ello se puede perdonar el hecho de que la academia no premiase a la cinta con el Oscar y la postergara a favor de Rocky, una película más edificante, y que Robert De Niro no se llevase el gato al agua por segunda vez en la década debido a que tuvieron que otorgarle el Oscar póstumo a Peter Finch, por su gran trabajo en “Network”, del mismo año. Se entiende, que por unas o otras circunstancias particulares, esta película no haya cosechado el premio que se merecía.
Por lo general Taxi driver es esencialmente el cine de Scorsese, ascenso, caída y posterior redención, solo que en esta no se observa la redención por ningún lado, sólo podemos disculparlo por creerlo presa de la locura, como se demuestra en las escenas postreras de la cinta.
Es una película recomendable al cien por cien, y de rabiosa actualidad, cada vez más. Ahora que el hombre se preguanta la razón para vivir.
La fotografía de chapman es excelente, configura un ambiente nocturno único, que en cierto sentido es el personaje oculto que acompaña a De Niro.
Lamentablemente, hay que hablar del gran compositor de la banda sonora de Taxi driver, por lo que tiene de connotación en la historia de esta película y del cine por analogía. Bernard Herrman, genial compositor de “Vértigo”, “Psicosis”, “Ciudadano Kane”, entre otras, firmó su obra póstuma con “Taxi driver”, precisamente murió de una afección cardiaca el mismo día que acabó la partitura de la película.
URL: http://es.youtube.com/watch?v=3_20Guu1tEI
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miércoles, 1 de diciembre de 2010
LAS 100 MEJORES SEGÚN CAHIERS DU CINEMA
Como ya estamos con el año en deceso, se me ocurrió hacer recopilación, y que mejor, que la lista que ha hecho Cahiers du Cinema, la publicación más prestigiosa dentro del mundo del cine.
Citizen Kane - Orson Welles
La noche del cazador - Charles Laughton
Las reglas del juego (La Règle du jeu) - Jean Renoir
Amanecer (L'Aurore) - Friedrich Wilhelm Murnau
L'Atalante - Jean Vigo
M - Fritz Lang
Cantando bajo la lluvia - Stanley Donen & Gene Kelly
La noche del cazador - Charles Laughton
Las reglas del juego (La Règle du jeu) - Jean Renoir
Amanecer (L'Aurore) - Friedrich Wilhelm Murnau
L'Atalante - Jean Vigo
M - Fritz Lang
Cantando bajo la lluvia - Stanley Donen & Gene Kelly
Vertigo - Alfred Hitchcock
Children of Paradise (Les Enfants du Paradis) - Marcel Carné
Centaruros del desierto - John Ford
Avaricia - Erich von Stroheim
Rio Bravo - Howard Hawkes
Ser o no ser - Ernst Lubitsch
Cuentos de Tokyo - Yasujiro Ozu
El desprecio (Le Mépris) - Jean-Luc Godard
Cuentos de la luna pálida de agosto (Ugetsu monogatari) - Kenji Mizoguchi
Luces de ciudad - Charlie Chaplin
Children of Paradise (Les Enfants du Paradis) - Marcel Carné
Centaruros del desierto - John Ford
Avaricia - Erich von Stroheim
Rio Bravo - Howard Hawkes
Ser o no ser - Ernst Lubitsch
Cuentos de Tokyo - Yasujiro Ozu
El desprecio (Le Mépris) - Jean-Luc Godard
Cuentos de la luna pálida de agosto (Ugetsu monogatari) - Kenji Mizoguchi
Luces de ciudad - Charlie Chaplin
El maquinista de la general - Buster Keaton
Nosferatu - Friedrich Wilhelm Murnau
El salón de Musica - Satyajit Ray
La parada de los mounstruos (Freaks) - Tod Browning
Johnny Guitar - Nicholas Ray
La mamá y la puta (La Maman et la Putain) - Jean Eustache
El gran dictador - Charlie Chaplin
El gatopardo (Le Guépard) - Luchino Visconti
Hiroshima, Mon amour - Alain Resnais
La caja de Pandora (Loulou) - Georg Wilhelm Pabst
Con la muerte en los talones (North by Northwest) - Alfred Hitchcock
Pickpocket - Robert Bresson
París bajos fondos (Casque d'or) - Jacques Becker
La condesa descalza - Joseph Mankiewitz
Los contrabandistas de moonfleet - Fritz Lang
Madame de… (Madame de…) - Max Ophüls
El placer- Max Ophüls
El cazador - Michael Cimino
La aventura - Michelangelo Antonioni
Acorazado Potemkin - Sergei M. Eisenstein
Encadenados- Alfred Hitchcock
Ivan el Terrible - Sergei M. Eisenstein
El padrino - Francis Ford Coppola
Sed de mal - Orson Welles
El viento - Victor Sjöström
2001: Una odisea del espacio - Stanley Kubrick
Fanny and Alexander - Ingmar Bergman
Y
8 1/2 - Federico Fellini
El muelle - Chris Marker
Pierrot el loco - Jean-Luc Godard
Confessions of a Cheat (Le Roman d'un tricheur) - Sacha Guitry
Amarcord - Federico Fellini
La bella y la bestia (La Belle et la Bête) - Jean Cocteau
Con faldas y a lo loco (Some Like It Hot) - Billy Wilder
Como un torrente (Some Came Running) - Vincente Minnelli
Gertrud - Carl Theodor Dreyer
King Kong - Ernst Shoedsack & Merian J. Cooper
Laura - Otto Preminger
Los siete samuráis ( Shichinin no samura) - Akira Kurosawa
Los cuatrocientos golpes - François Truffaut
La Dolce Vita - Federico Fellini
Dublineses - John Huston
Un ladrón en la alcoba (Trouble in Paradise) - Ernst Lubitsch
¡Qué bello es vivir! (It's a Wonderful Life) - Frank Capra
Monsieur Verdoux - Charlie Chaplin
La pasión de Juana de Arco - Carl Theodor Dreyer
Al final de la escapada (À bout de soufflé) - Jean-Luc Godard
Apocalypse Now - Francis Ford Coppola
Barry Lyndon - Stanley Kubrick
La gran ilusión - Jean Renoir
Intolerancia - David Wark Griffith
Una salida al campo (Partie de campagne) - Jean Renoir
Playtime - Jacques Tati
Roma, ciudad abierta - Roberto Rossellini
Livia (Senso) - Luchino Visconti
Tiempos modernos - Charlie Chaplin
Van Gogh - Maurice Pialat
Tú y yo - Leo McCarey
Andrei Rublev - Andrei Tarkovsky
Capricho imperial - Joseph von Sternberg
El intendente sansho (Sansho the Bailiff)- Kenji Mizoguchi
Hable con ella - Pedro Almodóvar
El guateque - Blake Edwards
Tabu - Friedrich Wilhelm Murnau
Melodías de Broadway - Vincente Minnelli
Ha nacido una estrella - George Cukor
Las vacaciones del señor hulot - Jacques Tati
America, America - Elia Kazan
El - Luis Buñuel
El beso mortal - Robert Aldrich
Érase una vez en América - Sergio Leone
Daybreak (Le Jour se lève) - Marcel Carné
Carta a una desconocida - Max Ophüls
Lola - Jacques Demy
Manhattan - Woody Allen
Mulholland Dr. - David Lynch
Mi noche con Maud (Ma nuit chez Maud) - Eric Rohmer
Noche y niebla (Nuit et Brouillard) - Alain Resnais
La quimera de oro - Charlie Chaplin
Scarface - Howard Hawks
Bicycle Thieves - Vittorio de Sica
Napoléon - Abel Gance
domingo, 14 de noviembre de 2010
LA NARANJA MECÁNICA
¿Qué decir de una obra maestra? ¿Qué de una genialidad jamás realizada sin parangón alguno?¿Qué poder decir de un genio como Kubrick? Absolutamente nada.¿Desagradable? Por supuesto, totalmente, pero eso ya se sabía ¿verdad? La Naranja mecánica, es una de esas películas imprescindibles en cualquier videoteca, en su época fue innovadora y aún hoy lo sigue siendo. Recibió un aluvión de críticas desde muchos sectores, pero aún así lo innegable es que es perfecta. Tanto a nivel técnico, como artístico.
La naranja mecánica es una película en la que la violencia es comparada con una danza, una danza macabra de sangre y odio. Kubrick hace de vidente y ve el futuro, lo escudriña tras sus gafas y predice un film, desgraciadamente, más que real.Una forma de rodar y montar una película de una forma muy novedosa, con grandes guiños a Eisenstein, y con una maestría insultante.
Esta cinta, es sin duda, una de las más odiadas y perseguidas por la censura en toda la historia del cine. Es prohibída en Inglaterra por un periodo de treinta años, con eso os digo todo. Solamente se ha podido ver después de 1999, tras la muerte de Stanley Kubrick.
La película es adaptada de una novela de Anthony Burgess, autor británico que hizo en su tiempo una obra atemporal, con un lenguaje propio, el “Nadsat”. Este tipo de jerga inventada para dotar a la historia de un aire futurista. Se supone que era una mezcla de inglés vulgar mezclado con términos rusos. Se desprende de esto que en un principio, la intención del autor era un futuro común entre Estados Unidos y Rusia, el final de la guerra fría y el comienzo de una era que traería sus nuevas problemáticas, en este caso, problemática social, unas nuevas generaciones alienadas del mundo y consagradas a satisfacer sus instintos, aunque fuesen de la más baja calaña.
Para ahondar más en esa problemática social, casi existencial que asola de manera personal al protagonista, habrá que argumentar que el título, tal como reza, es una trampa, una mentira encubierta. El título original de la película es "The Clockwork Orange". "orange", en inglés significa "naranja", pero en verdad proviene de otra palabra: "ourang", una palabra de Malasia donde Anthony Burgess vivió durante varios años. Esta palabra tiene otro significado y es el de "persona". De esta manera, el escritor hizo un juego de palabras, y realmente, lo que el título significa es "El hombre mecánico". Álex, después de aplicarle el tratamiento Ludovico, ya nunca podrá disponer de su libre albedrio, al menos no hasta los últimos fotogramas, y digo libre albedrio cuando me refiero a que antes hacía lo que le venía en gana, no respetaba las normas y convecionalismos sociales a los que los demás estamos sujetos y condicionados. Comenzó su camino hacia su lado mecánico.
En el último capítulo del libro, Alex, consigue dejar la Ultraviolencia por aburrimiento, pero esto era un borrón en opinión de Kubrick que lo cambió sin contar con el escritor, como hiciera con “Lolita” y “2001” Vladimir Nabokob y Arthur C. Clarke respectivamente. Esto lleva a Burgess a rechazar por completo la adaptación.
La primera parte de la película narra las peripecias de Alex y sus drugos, ese bar, con dispensadores de leche enrriquecida que mana de los senos de las mujeres, como símbolo de amantamiento, como símbolo de periodo sin problemas bajo los amorosas brazos de nuestras madres, donde se sacian nuestos deseos. Esas sesiones de ultrraviolencia, la violación de mujeres, luchas entre clanes, conducción temeraria, son pasos que se van dando hacia la escena, más fuerte y en mi opinión una de las mejores de la cinta. Me refiero a la violación y asesinato de la mujer des escritor mientras el tiene que presenciar impertérrito todo el grotesco cuadro. Kubrick, nos tenía preparado una escena memorable por su sofisticación y por su perversa y retorcida forma de retratar la crudeza, la amoralidad, la falta de cualquier tipo de humanidad incluso antes de que Alex se convertiese en un hombre mecánico, por otra parte una opción muy acertada, pues no hay cambio en él a lo largo de la pelícuala, el único cambio es aparente y es fruto de nuestros prejuicios. Por otra parte, Malcom nos dejaría atonitos en su interpretación, pues se atreve a improvisar delante de Kubrick, ni más ni menos que de Kubrick, olé sus bemoles. Para los que conocemos un poco las obsesiones y manías del director sabemos que no le gustan nada este tipo descontroles. Es una persona que lo tiene medido todo hasta el último milímetro y si hacía falta insultaba y humillaba a los actores para sacar lo que quería o necesitaba de ellos. Cuando se comenzó a grabar la escena de la paliza en la violación, a Malcom le apeteció cantar “Singing in the rain”, el efecto fue brutal, hasta tal punto que ni Kubrick objetó nada y nosotros ya no concebimos esa escena sin el famoso tarareado. Años después del estreno de la película, McDowell dijo: "Durante el rodaje de La Naranja Mecánica amé y odié a Kubrick al mismo tiempo. Pero creo que la calidad humana de Kubrick no está a la altura de su talento. Se comportaba con los actores como el más terrible de los tiranos"
La segunda parte de la cinta, es precisamente la de la detención y excarcelación del protagonista sometiendolo a una conducta deterinada inducida por estímulos, tal y como puede ser el ejemplo de Paulov. También esta parte tiene su intríngulis, porque crea ciertas paradojas, como por ejemplo, un sistema de reinserción social que lucha contra la violencia a base se violencia o imágenes violentas. La gran complejidad del caso a tratar nos ciega, pero Alex es un individuo de una gran inteligencia que no siente remordimientos por lo que hace En este, como en la mayoría de los casos, lo más adecuado sería la prevención. Lo que desde luego no es acertado es llevar al individuo justo al extremo contrario de donde viene.
Tambien pone de relieve el tema central de la película, el caso en que nos podemos ver privados de nuestra humanidad, si nos privan de nuestra libertad, o nos vetan la capacidad de elegir libremente.
La intemporalidad de la película es uno de los rasgos que más destacan en el filme. Su tema central (la pérdida de libertades a cambio de una mayor seguridad y una reducción de la delincuencia) es plenamente actual. Preguntádselo a cualquier ciudadano de NorteAmérica.
La naranja mecánica presenta algunas innovaciones en el aspecto técnico como el empleo de lentes más rápidos, cámaras ligeras de mano, y unos micrófonos que permitieron no tener que volver a grabar diálogo en estudio. nuevos equipos de iluminación que le permitió a Kubrick girar la cámara en cualquier dirección sin preocuparse por que saliesen en escenas objetos de iluminación indeseados.
La parte final de la película es la más paradógica, y una auténtica obra de orfebrería, pues dice y se desdice continuamente, cambiando buenos por malos y viceversa. ¿Quién es más cruel?, ¿El estado o Alex?, ¿Alex o el escritor? El estado en su afán de hacer políticas sociales reinsertando a la masa carcelaria mediante un nuevo método que revolucionará el estudio de la conducta humana, causa unas secuelas en uno de sus conejitos de índias. Alex, por su parte, después de salir de prisión lobotomizado, alienado de si mísmo, se topa de bruces con las consecuencias de su vida anterior. Recoge de los vientos de otoros tiempos, tempestades. Acaba postrado en una cama donde lo colman de atenciones. En otro tiempo, el deplorable Alex no se podía imaginar que el estado, sea desprestigiado de tal forma, que parezca incluso más despreciable que él. Claro está que la concepción de la historia que hace Kubrick, salpicada por el cristianismo, no iba a dejar que el malo se saliese con la suya. Tampoco avogaría por una salida honorable para el estado. Hasta aquí se cumple el guión, pero derrepente en los últimos momentos de la película nos lo vuelve a romper y retorcer para configuran un nuevo escenario, pues la mirada de Alex, después de que lo curasen del tratamiento Ludovico, es la de quién libre de presiones y condicionamientos vuelve a ser lo que en esencia es. Las cosas nunca son como parecen, y no es verdad que el personaje de Malcom es solo un mecanizado sadista sin elección, sino que prefiere el sadismo y sabe que puede obtenerlo a pesar de todo.
La verdadera obsesión del director en todo esto era la de compadecer y memitizarnos con el protagonista. Consigue deshumanizar a Alex, con lo que humaniza a la sociedad que le ataca. Es una fina ironía, ya que en teoría nos parece más loable humanizarnos, aunque la inteligencia de Kubrick fue un paso más allá, pues al dotar de humanidad a la sociedad, la dota de crueldad, cosa que no pasa con Alex que lleva el signo de la inpersonalidad grabado en la frente, como si no tueviese otra responsabilidad, como si no se le pudiesen repudiar acciones o pedir cuentas. De una manera casi imperceptible pasa de ser un verdugo a una víctima sin que lo advirtamos, y sopesemos los porqués.
¿Por qué no iba a ser violento Alex?, desde luego la sociedad actua de forma cruel, no es ninguna panacea de justicia y ecuanimidad. ¿Cuál es la justificación que esgrimiremos para pedir una sociedad civilizada si luego somos los primeros que nos conducimos como verdaderos hipocritas? Quizás, Kubrick no haga una llamada con un movimiento incipiente en aquella época, si no a la contestación o como vamos acoger todos los cambios en el contexto de una sociedad verdaderamente civilizada.
Si lo analizamos a fondo, más bien semeja una comedia, la comedia humana. El sempiterno problema de colocar el bien y el mal en una balanza. El problema de encontrar una justicia ponderada y universal, y todo ello sin perder el rasgo característico que nos diferencia de las bestias, el “Logos”
En este sentido, Kubrick fue un adelantado a su tiempo, pues en esta época en la que nos hallamos, estamos ante unos brotes esporádicos de una camada de jóvenes que se declaran nihilistas, que después de tanta diversificación ya no saben a qué dedicarse.
Indudablemente soy un confeso fanático de Kubrick, aún así este escrito no pretende parecer una mera adulación sin argumentos, pero puedo decir que "La naranja mecánica" revela algunos misterios que atormentan la existencia de la sociedad actual con múltiples metáforas y secuencias audaces y viscerales.
Simplemente, Kubrick.
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martes, 2 de noviembre de 2010
EL PACIENTE INGLÉS
Adaptada de la novela de Michael Ondaatje, la película guarda el aroma y aura de mito romántico imperecedero. En muchas ocasiones he reflexionado sobre el porqué esta película no ha tenido el reconocimiento que se merece, pese a haber conseguido nueve Oscars. Se dice pronto, verdad. Pero que quede claro y perdonar la expresión, esto es jodidísimo de conseguir.
Otras películas que han conseguido menos en la década de los noventa, que es cuando data esta producción, han tenído más repercusión entre el gran público, tales como “Bailando con lobos” (7 oscars), “La lista de Schindler” (7 oscars), “El silencio de los corderos” (5 oscars), “Forrest Gump” (6 oscars), “Braveheart” (5 oscars), “Shakespeare in Love” (7 oscars). La única película que superó a “El paciente inglés”, fue “Titanic”, que en 1997 ganó la friolera de 11 Oscars. Pero a todo esto hay que aducir, que bueno, ese año los miembros de la academia estaban un poco en las nubes y se premió más por el resultado efectista que por el talento o la calidad cinéfila propia del film. Además, hay que añadir que “El paciente inglés” se producia con un presupuesto modesto, capital de Saul Zaentz y Miramax, invirtieron 27 millones de dólares. Mientras que “Titanic”, el film de James Cameron, hasta la nueva Avatar, del mismo director, pasó por ser la película más cara de la historia. Costó alrrededor de unos 325 millones de dólares.
El libro había arrasado en ventas, y Anthony Minguella quiso adaptarlo cuanto antes. La cuestión radicaba en que la empresa no parecía tan fácil, pues el libro tiene una estructura única y original, basada en pensamientos, sensaciones que se van desgranando mediante los recuerdos de muchos personajes, y la interpretación de otros. El libro es una mezcla que a veces es dificil desenlazar. Algunos de los actores, que habían leido la novela con anterioridad, estabán como locos con la idea de poder participar, pero también eran conscientes de la dificultad de la adaptación.
Pese a cambiar muchas cosas en relación a la novela guarda una gran similitud, pues se estructura con ese bucle de flashbacks y flashforwards continuos en un guión ecléptico y misterioso como la propia novela.
La película relata varias historias cruzadas, vidas que tropiezan unas con otras, se golpean unas a otras. Aunque hay sitio para el amor tambien habla de las heridas del corazón, a veces más profundas que las de la guerra. Estas heridas no permiten caminar a los personajes hacia la felicidad. De esto se desprende lo que he dicho del míto romántico, unas pasiones irrefenables, que por el azar o la fatalidad se ven condenadas.
La trama imposible, se va nutriendo de sensaciones y sentimientos desde los primeros fotogramas, cuando se ven los trazos de pincel, que se dibujan en el papel, en principio no tienen mucho más sentido que un hecho aislado, pero la continua gotera de información va a cargar esos dibujos con un significado romántico que en los tempranos fotogramas carecía. Esta película tiene la virtud de mostrase poco a poco, como saliendo de una nube vaporosa, como figuras y personajes salidos de otros tiempos, otros lugares... y es que el desierto es un marco romántico que se presta, por su inmensidad y misticismo.
La ambientación de la novela es impecable y resultó un trabajo arduo y difícil, adaptar esa atmósfera al cine, aunque creo que se logró bastante bien. Cuando escribes un libro y dices:
“Era un ambiente cargado, la condensación del calor, el humo y el olor de las flores en los puestos de los comerciantes...” Todo esto conforma una atmósfera que pone a trabajar la mente, lo demás lo creas tú, pero en el cine, esto no funciona así, todo lo que la gente puede imaginar son las intenciones de los personajes, historias pasadas o futuros inciertos, pero no puede imaginar una atmósfera, se la tienes que proporcionar tú. La cámara es idiota, capta solo lo que hay delante. Por eso, para mí, que una película sea capaz de lograr esta atmósfera tan potente, son dos puntos a favor. Muchos dicen que se hace lenta, pero es aquí, donde disfrutando de la atmósfera saboreas la película a sorbos.
La historia está ambientada en dos lugares distintos, en la África de Erwin Rommel, sobre el año 4o o 41. Donde se relata la historia tórrida de amor de un conde Húngaro (Almásy) y una dama de la alta sociedad británica, casada.
Se reunió a un buen reparto, teniendo en cuenta el presupuesto, pues sería inviable si no se tiene en cuenta que los actores eran consciente del proyecto que tenían en sus manos.
Actores consagrados como Ralph Fiennes, ganador tres años antes del Oscar por “La lista de Schindler”, lo volvió a ganar por El paciente inglés. Sus actuaciones siempre son exactas y contenidas, da igual que el personaje sea atormentado o un tanto misterioso y taciturno como este conde Almásy. Para mí, quizás junto a Daniel Day-Lewis, los mejores actores de estos últimos tiempos. Kristin Scott Thomas, que borda el papel de mujer de alta sociedad, cansada de la situación conyugal y que busca abrigo en nuevas aventuras y tórridas pasiones. Juliette Binoche, la dulce, adorable y divertida enfermera. Hace muy buen trabajo, muy contenida, incluso en las escenas fuertes, que corrían el peligro de descarrilar. Willem Dafoe, perfecto como el extraño Caravaggio, un ser que esconde sus sentimientos tan bien como salda sus cuentas, aunque al fin y al cabo puede parecer que salva al conde, al contrario, pues con vida, Almásy sufrirá toruturado por el recuerdo de un amor, de una vida que ni si quiera ahora alcanza a sentir. Colin Firth, esposo de la dama de sociedad, que tiene como tapadera hacer fotos para la sociedad geográfica, pero en realidad trabaja para el gobierno británico, fotografiando dichos terrenos con fines militares. La natureleza de su trabajo relega a su mujer en un segundo plano. Naveen Andrews, el encargado de desactivar las bombas, quizás era el menos conocido de todos, pero hoy en día todo el mundo lo conoce por ser el Said de Perdidos. Todos estos nombres hoy conformarían un plantel, poco común, a menos que fuese una superproducción.
En cuanto a las referencias de la película, puede verse reflejada en “Memorias de África” (1985), pero “El paciente Inglés” va más allá, puede decirse que las dos películas parten de ancestros comunes. Pero Memorias de África, aborda el tema de la relación, desde el punto de vista de la libertad, acorde con la época colonial, donde nadie es dueño de nadie. Y en El paciente inglés, habla de como el amor, la pasión y los afectos, nos van esclavizando, van conformando nuestras vidas, a veces sin percibirlo y cuando somos capaces de ser valientes, dar un paso al frente, perdemos la oportunidad. Trata de realzar el momento, aprobechemos lo que somos y lo que tenemos, porque África, el amor de nuestra vida se nos puede escapar de entre los dedos, o no llegar a experimentarlo, como el caso de Binoche y Andrews que en la guerra conoces gente que de otra forma no habrías conocido en la vida. La guerra presta unas circustancias únicas para las relaciones, puesto que los sentimientos son más fuertes, nos unimos más a las personas, pero cuando todo acaba, queda la incertidumbre de saber si se volverán a encontrar.
También hay reminiscencias con el mejor David Lean, sobre esos pasajes históricos, y a “Lawrence de Arabia”, a la que debe mucho esta película. Pues Lean nos enseñó a soñar con el desierto. La principal carcterística de Lean era trazar la vertiente histórica, pero “El paciente inglés”, se puede resumir en una tragedia romántica.
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